MADRID (EFE).— Los restos del cohete que transportaba el laboratorio Mengtian de la estación espacial china y que cayeron a la Tierra sin control impactaron en el Océano Pacífico a las 10:01 (4:01 horas de ayer en Mérida), informó en Twitter el Departamento de Defensa Estadounidense.
Desde que China lanzó el cohete, el pasado 31 de octubre, los sistemas de vigilancia estadounidense (USSpacecom) y europeo (Eusst) estuvieron observando con radares y sensores la reentrada en la atmósfera de CZ-5B, la parte central del cohete, una pieza de basura espacial de 23 toneladas y 30 metros de largo.
El objeto, uno de los mayores que ha reentrado en la atmósfera terrestre en los últimos tiempos, ha orbitado la Tierra y en su trayectoria sobrevoló la península ibérica en varias ocasiones.
Es normal que tras los lanzamientos de las misiones espaciales caigan restos a la Tierra, pero ninguno de ellos suele ser tan grande. Por esa razón, en los últimos días Eusst (un proyecto coordinado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial español) y Usspacecom no dejaron de intercambiar datos con la intención de calcular el punto y la hora del impacto.
No es la primera vez que las redes de vigilancia y seguimiento espacial de Europa y Estados Unidos rastrean los restos de un cohete chino.
El pasado julio, agencias de todo el mundo estuvieron pendientes de la reentrada del Long March 5B, de 20 toneladas de peso y que viajaba sin control a 28,000 kilómetros por hora, y en mayo de 2021, otro cohete Long March 5B puso en alerta a los servicios de vigilancia de todo el mundo. Finalmente cayó en el Océano Índico sin causar daños.
Con la llegada del módulo Mengtian, la estación espacial china —cuyo nombre significa “Palacio celestial” en mandarín— ya está completa y se espera que funcione unos 15 años orbitando a unos 400 kilómetros de la Tierra.
En 2024, es probable que se convierta en la única estación espacial del mundo si la Estación Espacial Internacional se retira ese año tal y como está previsto.
