Nuestra Señora de Yucatán celebrará los 24 años de su coronación como reina de la Catedral de Mérida el próximo domingo 27, dando así inicio al jubileo del aniversario de plata, anunció el presbítero Justo Ceballos Uc, rector del máximo templo católico de Yucatán.
Como es tradición, se realizará su novenario a partir del viernes 18 hasta el sábado 26 próximos en el centenario templo.
El programa de todos los días incluirá laudes solemnes a las 8 a.m., misa a las 8:15 y rezo del rosario a las 9.
El domingo 20, después de la misa del mediodía, se hará la bendición y la consagración de los niños a Nuestra Señora de Yucatán.
El arzobispo monseñor Gustavo Rodríguez Vega oficiará la misa de aniversario el domingo 27 a las 12 i.m. en la Catedral. La ceremonia eucarística será transmitida por las cuentas de Facebook de la Arquidiócesis de Yucatán y la del templo.
Al final de la ceremonia habrá una procesión.
La coronación
La ceremonia de coronación, efectuada el 27 de noviembre de 1998, congregó a 28 mil personas en el estadio de béisbol Kukulcán y fue presidida por el cardenal Giovanni Cheli, tras un recorrido de miles de kilómetros y de visitas a varias parroquias de la Arquidiócesis de Yucatán.
El padre Justo Ceballos recordó que la celebración religiosa fue la culminación de un año de celebraciones por los 400 años de que terminara de construirse la Catedral. “En la celebración eucarística se le coronó y el cetro se le puso a la sagrada imagen, antes de entrar a la Catedral”.
Remarcó que detrás de esta imagen hay una historia: “Nuestra Señora de Yucatán es una de las joyas de esta ciudad, junto con otras reliquias de nuestro máximo templo católico”.
“Invitamos a la comunidad a participar en la celebración en honor de Nuestra Señora de Yucatán, la reina de la Catedral”, invitó el sacerdote.
El programa del próximo domingo 27 considera la presencia de la feligresía y el padre invita a personas que se han rehabilitado o aún están en recuperación en Cottolengo a ofrecerse a cargar la sagrada imagen junto con los custodios.
El padre recordó que el entonces sacerdote y luego obispo de Yucatán Crescencio Carrillo y Ancona tuvo a su cargo la restauración de la imagen y la entronizó en el desaparecido templo de Jesús María. “Quiso expresar la grandeza de la Virgen poniendo dos elementos distintivos: el cántico del Magnificat y la presencia de Jesús en su corazón, aun antes que en su seno virginal”.
Fue así que dispuso que en la “cabeza llevara un pergamino con el cántico mariano y en el lugar del corazón, un crucifijo de oro”.
Tambien le añadió dos ángeles custodios a sus pies.
El padre Justo Ceballos exhortó a las personas a acercarse a Dios, “que nadie se sienta marginado sino, al contrario, que recuerde que la Iglesia la fundó Jesús como instrumento para que todos gocemos de la gracia que él quiere regalar”.
“Quien tenga necesidad, que se acerque a él; quien tenga problemas en casa con sus familiares, que no se olvide que la Virgen y Jesús nos esperan siempre”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
