“La llaman la reina de la narrativa. Para los lectores que disfrutamos de la novela histórica, no puede ser de otra forma: es un género apasionante y dicen los expertos que se trata del más difícil de ejercer, ya que el escritor debe enfrentarse a grandes retos antes y durante su proceso creativo”.
Así inició Verónica Rodríguez Sánchez sus palabras dedicadas a la novela “El mismo silencio” (Editorial NitroPress, 2020), de Adolfo Calderón Sabido, quien el sábado pasado dio a conocer su obra, en el marco de las actividades que el Ayuntamiento realizó por el Día Nacional del Libro.
De acuerdo con información proporcionada, entre puestos de anticuarios, vendedores de libros nuevos y usados y artistas independientes que expusieron sus trabajos en la explanada del Centro Cultural “José Martí” del Parque de las Américas, Adolfo estuvo acompañado también de la periodista Renata Marrufo Montañez, quien destacó que la novela de Fito, como lo conocen sus amigos, es resultado de una investigación de años y conversaciones con personas que recuerdan o transmiten de manera oral los episodios de la Revolución Mexicana.
“Es un viaje mental en el tiempo que se sustenta en la investigación y la vorágine de ideas y personajes que invaden la mente del artista, para enmarañarlos ordenadamente con hechos reales. En ese sentido, ‘El mismo silencio’ es una obra que articula vivencias con ficción, y a la que a Adolfo Calderón le dedicó siete años a través del uso de técnicas como el levantamiento de entrevistas, el uso de cartas y diálogos imaginarios que entrelazó con su historia de vida. Por qué no decirlo, algo tiene de autobiográfica esta novela en la que el escritor conoce íntimamente y a la perfección a sus personajes; sus reacciones ante las situaciones que los ponen al límite cuando se sienten abandonados, por ejemplo”, indicó en su momento Verónica Rodríguez.
“Ésta es una historia que no describe hechos históricos de manera fría y cronológica, sino de manera cruda, apasionada y de una manera que puede desgarrar a sus personajes y mostrar hasta el más oscuro rincón de sus almas”, añadió Renata Marrufo. “Una novela que nos lleva de la mano, como lectores, dejando atrás los hechos como los aprendimos en los libros de la escuela, convirtiendo esas clases como una lejana versión de lo que pudo ser la realidad”.
“Lo que quizá la mayoría de los lectores no alcanzamos a sospechar es cuán complicado suele ser el trabajo que se tiene entre las manos mientras se lee ‘El mismo silencio’”, consideró Verónica Rodríguez.
“La investigación de campo, por ejemplo, fue tan agotadora como obligada, más si se trata de un libro que se escribió con pasión y no por encargo editorial, ni por moda o ambición comercial, como acertadamente refieren las reseñas publicadas en medios locales y nacionales. Mucho hubo de indagar Fito en asuntos concretos y variados, incluido quizá el caló de la época, todo para después evocar los espacios, las atmósferas, los sentimientos y las frases que hubiese dicho Salvador Alvarado incluso en la intimidad”.
Y es que, a la par de continuar con la presentación de “El mismo silencio” en diferentes foros locales y fuera de Yucatán, a dos años de haberse publicado, Adolfo Calderón prepara una nueva novela, una historia de denuncia social y relatada desde un poblado de Yucatán, lugar al que el escritor trasladó su vida para recoger los hechos de viva voz de los implicados.
“Yucatán necesita más premios como el Premio Estatal de Novela Corta ‘Tiempos de escritura’ 2020, como el que ganó mi novela, y casas editoriales que crean en el trabajo de excelentes escritores que poco a poco surgen para llevar el nombre de la literatura estatal más allá de nuestras fronteras”, destacó Adolfo Calderón, quien ahora quiere dedicarse de tiempo completo a la novela que narra el caso de la niña de seis años asesinada y tirada a un pozo en el municipio de Tahdziú, calificado como el más pobre del Estado.
“Éste es un trabajo que por la promoción de ‘El mismo silencio’ dejé congelado, pero ya es tiempo de retomarlo, porque ha sido mucho tiempo invertido en él y ya deseo publicarlo”, concluyó Calderón Sabido mientras firmaba ejemplares al término de su presentación.
