WASHINGTON (AP).— Con la convicción de que el auge de los viajes de placer es permanente, Airbnb quiere ampliar sus ofertas y busca convencer a más gente que ofrezca sus hogares para rentas a corto plazo.

La empresa aumentará la cobertura de responsabilidad para los anfitriones, hasta tres millones de dólares, intentando atraer a dueños de viviendas de mayor categoría en lugares de alto costo como California.

También ofrece acompañamiento a los novatos por un “superanfitrión” que los guiará en el proceso de convertirse en un arrendador a corto plazo, desde anotarse en el listado hasta recibir a su primer huésped.

El CEO Brian Chesky indicó que la empresa de San Francisco está tomando medidas para volver más transparente el precio y pronostica que eso reduciría las tarifas altas por limpieza que algunos de los anfitriones agregan.

La empresa sigue tratando de impedir las grandes fiestas debido a que algunas se han vuelto violentas.

A Airbnb le ha ido mejor con la pandemia, a diferencia de la mayoría de las empresas de viajes. Reportó ganancias de 1,210 millones de dólares en el tercer trimestre. Pero sus acciones cayeron porque ganancias y reservaciones fueron menores a lo previsto por Wall Street y la empresa dio un pronóstico cauteloso para el cuarto trimestre.

Los inversores de Airbnb temen que ante el aumento de los precios de alimentos, gasolina y alojamiento —y ante los pronósticos de recesión— los clientes tiendan a reducir sus gastos no esenciales como los viajes, lo cual perjudicaría a la empresa.

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