Con éxito se realizó el primer concierto de música de cámara en la iglesia de La Candelaria, la noche del pasado sábado 19.

Ubicada entre las calles 64 y 67 del centro histórico de nuestra ciudad, la iglesia, que data de 1706, fue el marco que albergó la interpretación de los maestros Joaquín Melo en la flauta y Manuel Rubio en la guitarra.

Notas clásicas que van desde los siglos XVII hasta el XX, en composiciones de Purcell, Giuliani, Debussy y Fauré, entre otros, llenaron el atrio de un templo que sirvió como punto de encuentro entre creyentes y no creyentes, fieles a un objetivo común: el de crear un espacio para el arte y, sobre todo, intentar ayudar a la manutención del tesoro comunitario que significa el antiquísimo templo de La Candelaria.

Decenas de personas de todas las edades y rumbos de la ciudad escucharon al padre Raúl H. Lugo, rector de La Candelaria, darles la bienvenida, presentar a los maestros e invitar a estar atentos de los próximos conciertos a beneficio que se realizarán en ese recinto.

Para ello pidió seguir a una página Facebook que han creado exprofeso para estar en comunicación: ConciertosEnLaCandelaria.

Uno de los varios momentos cúspides que tuvo el recital fue el momento en que, a las luz de unas cuantas velas que iluminaban el retablo del siglo XVIII, los oyentes se dejaron abrazar por las notas de “Syrinx” de Claude Debussy, después de haber escuchado en voz del maestro Melo una explicación del contexto en el que fue creada cada obra. Al momento en que las luces se encendieron nuevamente pudimos vernos en los ojos de los demás. La magia de la música clásica entrando por los poros.

El sábado, en La Candelaria, el ayer y el ahora se pudieron tocar con la yema de los dedos.— Alejandro Cárdenas Martínez, coordinador del equipo organizador

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