WASHINGTON (EFE).— La cápsula Orión de la NASA, transportada como parte de la misión Artemisa I, pasó ayer a unos 130 kilómetros de la superficie lunar, un hito en la misión de devolver a los seres humanos al satélite.

Orión realizó este lunes el encendido de sobrevuelo motorizado de salida, la primera de las dos maniobras requeridas para ingresar a la lejana órbita retrógrada de la Luna, explicó la NASA en su página web.

En el momento del sobrevuelo lunar, Orión estaba a más de 370,000 kilómetros de la Tierra. Es lo más cerca que la cápsula estará de la Luna antes de entrar en una órbita retrógrada, es decir, rodear la Luna en la dirección opuesta a la que ésta gira alrededor de nuestro planeta.

Después de su sobrevuelo, Orión recorrerá 64,400 kilómetros más allá del otro lado del satélite, lo más lejos que una nave espacial diseñada para llevar personas ha viajado alguna vez.

El miércoles pasado despegó con éxito la misión no tripulada Artemisa I, que tiene como objetivo preparar el camino para el envío de astronautas. El propósito general del programa es llevar gente a la Luna por primera ocasión en medio siglo y establecer ahí una base como paso previo para llegar a la meta final: Marte.

La anterior misión de la NASA en la que sus astronautas pisaron la Luna se remonta a Apolo 17, que se desarrolló del 7 al 19 de diciembre de 1972.

En los 42 días de la nueva misión, la NASA busca poner a prueba el cohete SLS (siglas en inglés de Sistema de Lanzamiento Espacial), dotado de cuatro motores RS-25 y dos propulsores adjuntos, características que le dan un 15% más de potencia que el Saturno de las misiones Apolo, según la NASA.

De igual forma, se medirán las capacidades de la nave Orión, en la que caben hasta cuatro tripulantes y tiene reservas de agua y oxígeno que le permitirían 20 días de viaje independiente.

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