La periodista, escritora y cantante yucateca Erica Millet Corona ganó el Premio Nacional de Cuento “Beatriz Espejo” 2022, que el año pasado recayó en el sonorense César Gándara y en 2020, en Mauricio Carrera, de Ciudad de México.
En el laudo, firmado el domingo 20 de este mes, el jurado indicó que Erica Millet se impuso “por lo impactante de su historia relacionada con la descomposición de los valores en la juventud actual, la protección individual por parte de la madre que les exime de asumir sus responsabilidades, y afectiva manera de narrar con brevedad, precisión y genialidad literarias un caso que seguramente dejará huella en los lectores”.
El jurado estuvo integrado por Alejandro Loeza, Will Rodríguez y la propia Beatriz Espejo, que después de haber examinado detenidamente los 411 trabajos recibidos determinó por unanimidad que el ganador del premio sería para “Que los culpables paguen”, admitido con el seudónimo “Alfonsina”.
María Angélica López Gándara, de Ciudad de México; Juan Jesús Melgar Sánchez, de La Paz, Baja California, y René Padilla Díaz, de Cajeme, Sonora, recibieron menciones de honor.
Ayer, luego de la apertura de la plica ganadora, el director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Irving Berlín Villafaña, hizo la llamada para felicitar a la ganadora.
Convocatoria
El Premio Nacional de Cuento “Beatriz Espejo” lo convocan el Ayuntamiento de Mérida, a través de su Dirección de Cultura, y el gobierno del Estado, de la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán.
“Recibo con humildad la noticia de que mi cuento ‘Que los culpables paguen’ ha resultado ganador del Certamen Nacional de Cuento ‘Beatriz Espejo’ 2022”, escribió Erica Millet en su muro de conocida red social después de saberse la noticia.
“Ha sido un camino que puede antojarse muy largo o muy corto, dependiendo desde donde se le mire, el que me ha traído hasta aquí”, añadió. “Largo, si considero todo el tiempo que dejé reposar mi necesidad de escribir para dedicarme a otros menesteres, a pesar de haberme formado periodista; largo, si se pone en perspectiva los meses que lleva madurar una obra a partir de que alguien involuntariamente te entrega una anécdota que hace que te brillen los ojos, hasta el momento en el que pones el punto final de la última revisión”.
“En cambio, el camino se antoja corto si tomo en cuenta mi incipiente trayectoria que hace un par de años era apenas un anhelo”.
“Pasan por mi mente las personas que aportaron una idea, una corrección, un comentario para enriquecer el texto, mejorarlo. Agradezco a mi hija María Patricia, quien desde sus 8 años de experiencia me dijo: ‘Lo bueno de haberte quedado sin trabajo es que ahora vas a poder trabajar en lo que tanto te gusta, que es escribir’. Benditos niños. Yo no era consciente de que ella sabía que yo quería escribir”.
“Van mis agradecimientos a Ricardo Guerra de la Peña por haberme dicho tras la primera lectura que al cuento le veía mucho potencial; por orientarme y por la confianza que infundió que él creyera en mí. Gracias a mis compañeros del taller literario Uayé, quienes han acompañado este camino haciendo mis lunes insuperables y enriquecedores. Especialmente gracias a Adolfo Calderón Sabido por tomarme de la mano en agosto de 2020 y sentarme frente a la computadora”.
“Gracias Carlos Martín Briceño por tus puntuales observaciones durante el taller al que lo llevé ya un poco más maduro y finalmente, gracias a David Loría Araujo, de Tilde Taller, por ser el más increíble editor que pude encontrar en este camino tan raro, pero tan excitante”.
“A mi familia, mi reconocimiento a su paciencia y entendimiento de lo importante que para mí es guardar estos espacios de tiempo que son sagrados para verter las emociones en letras. Gracias esposo, gracias hijas”.
“Gracias a quienes han lanzado las piedras con las que pude construir la fortaleza detrás de la que me resguardo para escribir. A quienes dudan y han dudado de mi capacidad, gracias también: se los debo en gran medida”.
“Por último, gracias a Irving Berlín por ser el portador de tan alentadora noticia y alegrarse genuinamente conmigo. Gracias al Ayuntamiento de Mérida y a la Secretaría de la Cultura y las Artes por mantener este estímulo a la creación literaria que es ya un referente nacional de las letras, orgullosamente yucateco”, concluyó la exfuncionaria pública.— Megamedia
