Como una falta de interés y una muestra de indiferencia hacia una de las orquestas más importantes del país califican allegados a la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) el hecho de que el gobierno del Estado no considerara cubrir el presupuesto total que la agrupación requiere para seguir funcionando en 2023.

Pese a las voces que se levantaron para denunciar el atropello a la OSY, no hubo cambios en el Presupuesto de Egresos que el Ejecutivo estatal envió para su aprobación al Congreso y que éste autorizó el miércoles 7.

En el documento, el gobierno del Estado asigna al Fideicomiso Garante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (Figarosy) la cantidad de $12.871,389, cantidad que cubre únicamente el 47% del monto total de la nómina, que para 2023 se calcula en $27.782,939, es decir, que después de junio próximo todo el personal del Figarosy ya no podrá recibir su sueldo.

Personas cercanas a la agrupación artística califican la aprobación como una irresponsable decisión del gobernador Mauricio Vila Dosal, avalada por el Poder Legislativo, que pone en riesgo el futuro de una de las orquestas más importantes del país, además de una falta de consideración al hecho de que los instrumentistas de la OSY son empleados del gobierno estatal, incluso están afiliados al Isstey.

Las voces que sobre el tema se han pronunciado señalan que el gobernador pretende que las empresas yucatecas paguen la nómina de una institución gubernamental y la secretaria de la Cultura y las Artes, Loreto Villanueva Trujillo, es cómplice del recorte a la agrupación.

¿Por la OSY quedó desamparada?

El Figarosy es una de las 51 paraestatales del gobierno de Yucatán. La nómina de todas ellas asciende a más de cinco mil millones de pesos. En ese sentido, los allegados a la Sinfónica consultados por el Diario se preguntan: ¿Por qué el gobernador y la Secretaría de Cultura no ven con buenos ojos el trabajo que realizan los músicos de la OSY? ¿Por qué se asignaron recursos suficientes a todas las paraestatales para el pago de su nómina por un año y no lo hizo con el Figarosy?

Con lo que se aprobó de presupuesto para el Fideicomiso se podrá cubrir la nómina hasta junio. Por lo tanto, el gobierno del Estado y la Sedeculta ¿pretenden que el Patronato o los empresarios yucatecos paguen el faltante de la nómina, que asciende a $14.911,550?

Señalan que la situación es incomprensible porque tanto los empresarios como el Patronato de la orquesta no tienen la obligación de cubrir los sueldos de empleados de gobierno, toda vez que el personal que labora en el Figarosy tiene base y está afiliado al Isstey.

Desde 2001, añaden, el Patronato recauda fondos para entregarle al gobierno, directamente al Figarosy, a fin de cubrir los gastos de conciertos, producciones de ópera y ballet, e invitación de solistas y directores de talla internacional, ya que el Ejecutivo no asigna dinero para esos conceptos.

El Patronato —“con mucho esfuerzo”, afirman— logra recaudar y entregar 4.5 millones de pesos y es impensable que, además de dicha cifra, reúna 14 millones de pesos para cubrir el faltante de la nómina.

No es su obligación

Ni el Patronato ni los empresarios tienen la obligación de pagar los sueldos de los músicos de la OSY, insisten. Los instrumentistas, al igual que las miles de personas que prestan servicios desde un escritorio de lunes a viernes en dependencias, son empleados del Estado y subrayan que, por consiguiente, el gobernador debe asumir y respetar esta responsabilidad.

En un escenario similar, preguntan, ¿la Secretaría de Cultura o la Secretaría de Turismo podrían conseguir los recursos para cubrir la mitad de su nómina?

Este año, precisan, la nómina de Sedeculta ascendió a $137.195,706; la de la Secretaría de Fomento Turístico, a $36.442,731; la Secretaría de Administración y Finanzas, $319.944,088. En total, la de las 20 secretarías fue de $13,788.340,649 en este año.

Quienes resaltan la importancia de que se respete el decreto que dio origen al compromiso del Ejecutivo estatal de cubrir la nómina de la OSY subrayan que el gasto total del gobierno del Estado en los sueldos de 2022 —de más de 19 mil millones de pesos— pone de manifiesto que el recorte al Figarosy no es cuestión de falta de recursos, sino de interés y una muestra de indiferencia hacia una de las orquestas más importantes del país.

“La gestión de Loreto Villanueva Trujillo estará marcada por el incendio del Teatro Peón Contreras, el intento de desaparecer a la OSY y la indiferencia a los teatros y centros culturales que pertenecen a la Sedeculta”, declaran fuentes consultadas.

Añaden que el recorte es también evidencia de la falta de interés del gobierno en el sector cultural en general, ya que antes del incendio ocurrido el 1 de noviembre en el Peón Contreras ya eran visibles dos desprendimientos en las molduras del techo del vestíbulo, que si hubieran terminado de separarse durante una función seguramente hubieran tenido consecuencias fatales.

Asimismo, el candil daba muestras de ausencia de mantenimiento y era evidente que varias piezas se habían desprendido.

Cuestionan al gobernador y a la Secretaría de Cultura por qué siguen cerrados el Teatro Daniel Ayala y el Centro Cultural de Mejorada, y por qué se permite que continúe el deterioro de la Casa de la Cultura del Mayab, ubicada junto al templo de Monjas.

Apuntan que el actual gobierno confunde cultura con entretenimiento, y no comprende la relevancia de fomentar las bellas artes.