¿Quién no ha soñado alguna vez con pasear por el Paseo de la Fama? Recorrer las calles y echar un vistazo al famoso cartel de Hollywood solo es una de las partes de esta aventura, que comienza no solo reservando los vuelos sino preparando todo lo que vaya a necesitar para evitar cualquier contratiempo.

Para empezar, es necesario contar con toda la documentación en regla. Para poder entrar en Estados Unidos es necesario hacerlo con todos los permisos que, de estar caducados o próximos a vencimiento, harían obligatoria la renovación de visado para una nueva visa americana de no inmigrante que, en ocasiones, no demandaría el pasar por la citación para recopilación de datos biométricos si estos ya estuvieran registrados por las autoridades estadounidenses.

Una vez se tiene claro esto hay que plantearse cómo llegar, si por la vía aérea o si, por el contrario, se va a usar el coche para llegar hasta el estado de California y, con ello, a sus capitales.

De ser vía aérea, es recomendable alquilar un vehículo para tener la libertad de poder moverse sin preocupaciones ni prisas por su geografía porque no todo lo que se recomienda ver está en pleno centro sino que, gracias a la movilidad, se podrá disfrutar de una experiencia inmersiva muy superior y con mucha más calidad.

Si se viaja en esta época, aunque es probable que se necesite algo más de abrigo, lo cierto es que se podrá disfrutar de una temperatura llevadera para poder hacer planes en el exterior.

Dicho esto, es el momento de comenzar a planear todo lo que Los Ángeles tiene que ofrecer a quien se decida a conocerla. ¡Adelante!

No hay turista que haya pisado esta ciudad californiana sin haber pisado Hollywood. El sueño de muchos se convierte en toda una atracción en sí misma paseando por el Paseo de la Fama en la que se encuentran las estrellas de las figuras más importantes y representativas no solo del celuloide sino, hoy en día, también de la música. Pero no solo eso, los estudios tienen visitas guiadas que pueden ser clave para comprender cómo se producen y ruedan algunas de las series, programas y películas con más relevancia y éxito de la industria.

Al igual que Hollywood, ¿quién dice que no a un paseo por Beverly Hills? Las colinas son el recorrido perfecto para hacerse una idea del estilo de vida de quienes pueden permitirse una mansión como las que se concentran en este espacio. Actualmente hay recorridos guiados en pequeños buses que pueden explicar qué está viendo en cada momento.

Ya volviendo a callejear en la ciudad, no se puede entender Los Ángeles sin pasear por lo que hoy es su zona de rascacielos, donde se concentra la acción financiera y algunos de los mejores locales y restaurantes de la ciudad. El pulso y ritmo de la vida se entrelaza aquí con la propia esencia de la ciudad, donde las oportunidades no se desechan y donde las compañías fichan a los mejores.

Subir a uno de sus emblemas, el OUE Skyspace dará buena cuenta de la vista aérea de la ciudad. Sus 70 pisos permiten tener una vista privilegiada donde, solo unos pocos, se atreven a ponerse a prueba para bajar por su tobogán de vidrio hasta la calle, teniendo además en cuenta que se encuentra por el exterior del mismo…una experiencia inolvidable y no apta para quienes padezcan vértigo.

Siguiendo las calles, no es puede ir uno de Los Ángeles sin haber pisado Sunset Strip, un barrio que ha valido de inspiración incluso para canciones. Su ambiente bohemio habla también de la otra cara de la moneda de esta ciudad, con personalidades cercanas al arte, a la cultura del rock que se concentran en sus locales de fiesta y en el concepto del L.A. nocturno.

Y si se habla de estilos, nada como ir al barrio chino y japonés para comprender la importancia de la convivencia de nacionalidades que se dan lugar en la capital del suroeste americano.

Hora de poner rumbo a la esencia californiana: la playa.

Sin duda, es el momento de Santa Mónica y de pasear por el muelle que ha sido inmortalizado en multitud de series y películas. Un baño en sus aguas, dependiendo de la temporada, es siempre bien recibido, igual que dejarse llevar por los cientos de patinadores que llenan su recorrido en el paseo marítimo de Venice Beach.

De ahí a la parada más cultural, el lugar donde a día de hoy se siguen atesorando algunos pergaminos de Shakespeare y una de las Biblias de Gutemberg: The Huntington. Este lugar merece una parada no solo por eso sino por el museo, jardín botánico – uno de los más importantes a nivel internacional – y espacio que ocupa.

Y todo esto, es posible, en tan solo 4 días.

(I.S.)