MADRID (EFE).— La ciudad española de Cádiz acogerá en marzo de 2023 el IX Congreso Internacional de la Lengua Española, tras renunciar las 23 academias de la lengua a celebrarlo, como estaba previsto, en Arequipa, ante la situación que vive Perú.
Aunque la preocupación comenzó hace semanas, el problema “se ha acelerado y las propias autoridades peruanas se plantearon si Arequipa ofrecía las condiciones de seguridad y tranquilidad suficientes para celebrar el congreso sin sobresaltos“, explicó ayer el director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz.
La decisión fue tomada anteayer por unanimidad de las academias de la lengua y ayer fueron informados los integrantes de la institución en un pleno extraordinario.
En estas reuniones se acordó también que Arequipa albergara el congreso posterior, el décimo.
Crisis en Perú
La preocupación comenzó con la crisis que se desató en Perú el miércoles 7 pasado, cuando el entonces presidente Pedro Castillo anunció la disolución del Congreso, declaración que fue interpretada mayoritariamente como un intento de autogolpe de Estado.
El domingo 11 las protestas entraron en una espiral de violencia con 27 muertos, al menos dos de ellos en la región de Arequipa.
Y aunque Perú había declarado que el congreso lingüístico era de interés nacional, “el propio gobierno peruano es consciente de que no se dan las mejores circunstancias para que se celebre allí”, indicó Muñoz en Madrid durante una comparecencia en la que participó por videoconferencia el director de la Academia Peruana de la Lengua, Eduardo Hopkins.
“En Perú estábamos preparados para este congreso”, pero “tenemos que considerar desde una perspectiva de prudencia si es pertinente o no. Conversando con los demás académicos se tomó la decisión unánime de hacer cambio de sede” y, “como Academia Peruana de la Lengua hemos solicitado que el siguiente congreso sea en Arequipa; no queremos renunciar a esa posibilidad y hemos recibido una respuesta positiva”, dijo Hopkins.
La situación política de Perú, el hecho de que el congreso debía celebrarse en marzo ya que ha tenido algunos aplazamientos y que será inaugurado por los reyes de España, que tienen una agenda que debe respetarse, han hecho tomar esta decisión.
Además, un buen número de participantes, desveló Muñoz, habían expresado su preocupación y podría haber renuncias de ponentes que habrían debilitado la cita.
Y aunque en principio se barajó la posibilidad de que Arequipa y Cádiz compartieran la organización, al final se decidió que sea solo la ciudad española, con el mismo programa que estaba previsto y que girará en torno a la interculturalidad y el mestizaje.
La decisión fue comunicada al gobierno español, al que compete la financiación y ha mostrado disponibilidad para cubrir los gastos.
La Casa del Rey de España ha expresado también su disponibilidad, según el director de la RAE.
Será la segunda ocasión en la que España acoja el encuentro de las diferentes academias de la lengua de los países de habla hispana, que se celebra cada tres años desde que en 1997 se reunió en Zacatecas.
Desde entonces ha celebrado ediciones en Valladolid (España, 2001), Rosario (Argentina, 2004), Cartagena de Indias (Colombia, 2007), Valparaíso (Chile, 2010), Ciudad de Panamá (Panamá, 2013), Puerto Rico (2016) y Córdoba (Argentina, 2019).
