“Que en cada regalo de Navidad vaya nuestro corazón y nuestra fe de aquel que vino a ser hombre como nosotros”, dijo el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega en la misa que ofició en la capilla de las Madres Guadalupanas del Espíritu Santo, que funciona como taller de Santa Claus de Osane.

Como cada año, Osane (Organización de Servicios y Ayuda para la Navidad de los Enfermos) reparte regalos a niños, jóvenes y adultos que pasan estos días en diferentes albergues de la ciudad.

Hasta antes de la pandemia, la organización también llevaba regalos a los pacientes hospitalizados. Este año, los voluntarios de Osane, acompañados de Santa Claus, visitaron el albergue San Vicente de Paul, a unos metros del hospital O’Horán, donde recibieron presentes tanto niños como adultos.

Los más emocionados fueron los niños, a quienes les brillaron los ojitos cuando vieron asomar a Santa Claus en medio de una llovizna suave, mientras un coro, integrado por chicos de Osane, cantaba villancicos.

Después, visitaron el albergue Reina de Paz, que administran las hermanas de Teresa de Calcuta; el albergue Paipid, que atienden las hermanas de Cristo Resucitado; Ciudad Vicentina, atendido por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, y Pastoral del Amor.

Los chicos de Pastoral del Amor solían ir a la capilla de las Madres Guadalupanas para recibir sus regalos después de la misa, pero a raíz de la pandemia, se optó por llevarles sus presentes al albergue.

La repartición de obsequios comenzó tras la misa que concelebró el arzobispo con el padre Óscar Cetina Vega, asesor de Osane.

Regalo único

En su mensaje, el arzobispo resaltó que la Navidad recuerda el gran regalo que Dios le dio a la humanidad: “Su propio hijo que vino a este mundo, se encarnó y se hizo hombre, naciendo de María, la virgen”.

Al referirse a Osane, que desde hace 56 años entrega regalos por iniciativa del sacerdote Jenaro Cervera Ceballos, el arzobispo Rodríguez Vega dijo que se trata de un grupo que no solo da regalos, sino que evangeliza. “No solo dando al enfermo una muestra de amor de parte de Cristo, de parte de la Iglesia, sino que nos evangeliza a todos los que conocemos esta obra y sabemos el trabajo que realizan durante el año para este día”.

Agregó que el Señor llama no solo a dar regalos, sino también a darse uno mismo. “Él es el mayor regalo de todos los tiempos para cada ser humano”.

En otra parte de su homilía, el arzobispo hizo mención del nacimiento, signo importante de la Navidad en México, Italia y otros lugares del mundo.

“Este signo en el espacio público ha sido amenazado, empezando en Yucatán. Eso enciende las alarmas porque pensamos: ahora quieren ir contra nuestra libertad de expresar públicamente nuestra fe”, concluyó monseñor.— JORGE IVÁN CANUL EK

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.