Gracias a Dios por sus 70 años de ordenación sacerdotal dio ayer el padre Avelino Carvajal López, en una ceremonia eucarística presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en el Aula Magna del Seminario Conciliar de Yucatán.

Recibió el ministerio sacerdotal el 29 de junio de 1952 de manos del arzobispo de Yucatán, monseñor Fernando Ruiz Solórzano.

En su mensaje, el prelado dijo que además de reunirse para celebrar el 70o. aniversario sacerdotal del padre Avelino también tenían presente al papa Francisco, ya que ayer cumplió 30 años como obispo. “El padre Avelino le gana porque el Papa se ordenó sacerdote 17 años después que el padre Avelino”.

“Han venido a esta celebración como quien viene a la escuela, venimos a la escuela del padre Avelino porque queremos aprender de él”, dijo en la homilía.

“Aunque poco nos hable, basta su presencia, basta una sonrisa para que él nos hable mucho de toda una vida de fidelidad en su ministerio sacerdotal”, aseguró.

La vejez, un privilegio

Retomó las palabras del papa Francisco al dirigirse a sacerdotes ancianos.

“Están viviendo una estación, la vejez que no es una enfermedad, es un privilegio; sabemos que hay enfermos que todavía no son ancianos, pero los ancianos pueden vivir una ancianidad sana, sin enfermedad. Es un privilegio, el privilegio de asemejarse a Jesús que sufre porque de todas maneras los años pesan”.

“Si ya con 60 años la vida nos empieza a pesar, imagínense a la edad del padre Avelino un sufrimiento, digamos constante, pero llevado en silencio y ofrecido al Señor continuamente”.

El padre Avelino nació el 7 de abril de 1924 en los tiempos en los que Martín Tritschler y Córdova era el primer arzobispo de Yucatán y era sumo pontífice san Pío XI.

Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1952 por el entonces arzobispo Fernando Ruiz Solórzano y el sumo pontífice era su santidad Pío XII. “¡Cuánta historia! Él ha visto conmigo cinco arzobispos empezando por don Martín Tritschler, don Fernando Ruiz, don Manuel Castro (Ruiz), don Emilio (Carlos Berlie Belaunzarán) y un servidor”, enlistó monseñor.

“Y él sigue adelante: durante su sacerdocio han sido sumos pontífices el papa Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y el papa Francisco. Y el padre Avelino continúa”.

Cuando usted padre Avelino era seminarista le tocó vivir el II Sínodo Diocesano de Yucatán, del 25 al 27 de abril de 1945, con el que se quería reorganizar la Arquidiócesis después de 30 años de persecución religiosa en México. Aquí y allá en diversos lugares, en distintos momento pero ya se consideraba en paz y que había terminado ola persecución religiosa

De 1989 a 1992 le tocó a usted vivir el III Sínodo Diocesano de Yucatán, bajo el título ‘Caminemos juntos’, ese Sínodo marco un rumbo importante en el caminar de nuestra Arquidiócesis, que solo ha requerido algunos pequeños ajustes con el paso de los años.

“Estando usted el padre Avelino entre sus 37 y 40 años de ordenado debe haber jugado un papel importante en la realización de ese III Sínodo”.

Al arzobispo compartió que le gustaría ver desfilar a más presbíteros por la Casa del Sacerdote “y que se sentasen a platicar con nuestros hermanos mayores; mucho tenemos que aprender”.

“El papa Francisco ha insistido mucho en la cercanía que debe haber entre los ancianos y los jóvenes, pero en el caso del sacerdocio también es oportuna esta convivencia”, resaltó.

Indicó que en estos 70 años el padre Avelino ha cumplido con la tarea que le concedió Cristo: “ha dado la buena nueva a los pobres, el perdón a los cautivos, la libertad a los prisioneros, ha proclamado años de gracia, ha consolado a los afligidos, todo esto el padre Avelino lo ha ejercido en cada uno de sus destinos, en cada una de sus parroquias donde es recordado, muy querido y respetado”.

“La historia del padre Avelino es una historia de amistad, ante todo, una historia de amistad con nuestro Señor Jesucristo”, expuso.

“Padre Avelino te pido que sigas siendo ejemplo para los hermanos más jóvenes del presbiterio, esos que tienen que madurar mucho todavía en su vida sacerdotal con situaciones nuevas y complicadas derivadas de una sociedad que se aleja de Dios y que con frecuencia aparta la mirada de las cosas que permanecen para siempre.

“Padre Avelino gracias por tu servicio, por tu alegría, por ver y mostrarnos la vida sin dobleces y con naturalidad”, dijo el prelado.

El padre Avelino, de 98 años de edad, es el más longevo del presbiterio yucateco. Sus padres fueron Crescencio Carvajal y Agripina López.

A la misa, concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, y sacerdotes formadores del Seminario Conciliar, asistieron integrantes del presbiterio, religiosas e invitados.

Al final de la misa, el padre Héctor Cárdenas Ángulo leyó la semblanza del padre Avelino, mientras que el arzobispo Gustavo Rodríguez y el obispo Pedro Mena entregaron un reconocimiento y un retrato, respectivamente, al sacerdote.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

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