CIUDAD DE MÉXICO (AP).— Ha pasado medio siglo desde la fundación del Festival Internacional Cervantino y en su historia no había tenido años tan desafiantes como los más recientes. Pero tras una edición virtual en 2020 y una híbrida en 2021, el programa multidisciplinario se prepara para volver con energías renovadas e incluso más público que antes.
“2020 fue dificilisisísimo”, admite la directora general Mariana Aymerich. Ese año debieron reinventarse y pasar al plano virtual, pues cancelar el programa nunca fue una opción, ya que no querían detener su camino rumbo a los 50 años.
“Aprender a cómo producir un festival de forma virtual fue muy complejo. Sí hubo lágrimas, porque estábamos descubriendo cómo hacerlo”, agrega. “Sin embargo, creo que encontramos un nicho muy importante que no debemos soltar, fue mucho público el que nos siguió”.
Al final, más de seis millones de personas, de México y otros países, vieron el contenido en redes sociales y todos los canales de difusión del festival. En 2021 el Cervantino se hizo en modalidad híbrida convocando a 369,000 asistentes presenciales y 290,000 virtuales.
“Es un antes y un después, absolutamente, y no solo por la forma de consumo del público… sino también de cómo haces o cómo produces un festival”.
El reto continúa en 2022 ante el aumento de costos relacionados con la crisis económica mundial y alteraciones en la cadena de suministro que han impactado en los planes de montaje: al no poder depender del transporte vía marítima de las escenografías de compañías extranjeras, el festival decidió construir varias de ellas para evitar el riesgo de que no lleguen.
Todos los elementos escenográficos de la compañía catalana La Fura dels Baus, que presentará un macroespectáculo interactivo sobre la historia de Guanajuato, y los de la compañía alemana Schauspielhaus Hamburg, que ofrecerá el espectáculo “Desde la vida”, serán elaborados en México.
“Eso también habla de la confianza que tienen los artistas en el festival y la profesionalización que tiene el festival en el sector”, apunta Aymerich. “Estamos sentando las bases para que se puedan hacer muchas más producciones en México”.
El festival recibió a unos 415,000 asistentes en 2019 y este año tienen la meta de que sean 500,000 por la relevancia del cartel de la edición 50, que se celebrará del 12 al 30 de octubre con presentaciones de Café Tacvba, Gilberto Santa Rosa y Gustavo Dudamel dirigiendo a la Filarmónica de Los Ángeles, entre otros.
“Me muero de ganas de ver a Café Tacvba”, dice la pianista María Hanneman, quien a los 16 años se ha presentado en el Carnegie Hall de Nueva York, el Mozarteum de Salzburgo y el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México. Continuará su racha de conciertos con cuatro presentaciones en el Cervantino, en Guanajuato, Celaya, Irapuato y León.
El programa incluirá obras de Bach, Beethoven, Chopin, Mendelssohn y Manuel M. Ponce.
“Estoy muy emocionada, la verdad sí estoy un poco nerviosa porque es un festival muy importante, o el más importante del país, y hay muchos artistas”, asegura.
En el otro lado del espectro musical está el DJ y productor alemán Roosevelt, quien presentará la versión en vivo de su espectáculo, la cual incluye canto, una banda de cuatro músicos con batería, guitarra eléctrica, bajo y muchos sintetizadores.
“Me han dicho que es un festival muy prestigioso”, declara Roosevelt por videollamada desde Colonia, Alemania. “Vamos a tocar en esta especie de anfiteatro antiguo increíble, al aire libre… Seguro será un show especial”.
Corea del Sur traerá a 100 artistas en su primera participación como país invitado de honor, mientras que el estado invitado será Ciudad de México, igualmente por primera vez en este papel.
El festival publicará su contenido en la página Contigo a la Distancia de la Secretaría de Cultura, Canal 22 y Canal Once, así como en sus perfiles de Facebook, Instagram, Twitter y TikTok y su página web oficial. A los asistentes presenciales les ofrece una aplicación con la que pueden conocer más de los artistas invitados y crear su agenda. Las entradas para los eventos, que en algunos casos también llegarán a Ciudad de México, ya están a la venta y se están agotando para ciertos conciertos.
A lo largo de los años, el Cervantino pasó de ser un proyecto de teatro callejero de la Universidad de Guanajuato a una representación de México en el exterior y del exterior en México, resistiendo los cambios de gobierno y superando su nivel de calidad.
Quizá uno de los mayores retos que afronta en la actualidad no es en su organización, sino en la seguridad. En años recientes Guanajuato ha vivido una ola de violencia por bandas criminales.
“Afortunadamente, nunca ha pasado nada”, destaca Aymerich, quien trabaja en el festival desde hace más de 20 años. “Y sí, no lo vamos a negar, (la delincuencia) está por todos lados, no hay manera de negarlo y nosotros lo que hacemos es siempre tener estas mesas de trabajo con todas las fuerzas de seguridad tanto del estado como federales para poder ir revisando todos los frentes que tiene el festival”.
El Cervantino continuará con el Proyecto Ruelas, que lleva artes escénicas a comunidades desfavorecidas y busca fortalecer la relación con la ciudad que año tras año lo recibe, llevando teatro a plazas de zonas más alejadas del centro histórico de Guanajuato.
“Estamos tratando de que el festival deje huella en la gente y que la gente se sienta parte del festival”, subraya Aymerich.
