La comunidad musical de México lamentó el fallecimiento, ayer, de Erika Dobosiewicz, violinista polaco-mexicana y concertino de la Orquesta Filarmónica de Ciudad de México.
“En medio de la enorme tristeza, celebro la vida de Erika Dobosiewicz. Un pésame sentido a su familia, sus hijos, a Bogdan. Siempre la recordaré con alegría, y le agradezco a la vida haberme dado la oportunidad de ser su amigo y de trabajar muchísimo con ella. Se nos fue una voz esencial del violín y de la música en México”, escribió el director de orquesta Carlos Miguel Prieto.
“Lamentamos el fallecimiento de la maestra Erika Dobosiewicz, concertino y solista destacada de la Orquesta Filarmónica de Ciudad de México. Nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas. Descanse en paz”, publicó a su vez la Secretaría de Cultura.
“(En) la Orquesta del Teatro de Bellas Artes lamentamos profundamente el sensible fallecimiento de nuestra entrañable compañera y querida amiga, la maestra Erika Dobosiewicz, quien fuera concertino de nuestra orquesta hasta el día de hoy. Nos unimos a la pena que embarga a sus familiares y amigos. Descansa en paz querida Erika”, manifestó la agrupación musical.
Erika Dobosiewicz nació en Varsovia el 5 de noviembre de 1967. Estudió en la Universidad de Música Federico Chopin, donde se graduó con honores. Llegó a México en 1992, invitada por el director Luis Herrera de la Fuente para participar en el Festival Internacional de Música de Morelia y desde entonces se dedicó a la docencia y a tocar como solista con las mejores orquestas del país, incluyendo la Sinfónica de Yucatán.
En 2016, el cronista de la ciudad Jorge H. Álvarez Rendón escribió de su ejecución del muy difícil Concierto número 2 para violín del polaco Henryk Wieniawski: “Anteanoche, violinista cuajada de dones técnicos y expresivos, Erika Dobosiewicz, le otorgó brillante silueta al tercer recital de la XXV Temporada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY)”.
La artista superó un cáncer de ovario con metástasis en hígado y pulmón izquierdo que le fue diagnosticado en enero de 2022, aunque su salud decayó este mes. Le sobreviven dos hijos.— Patricia Garma Montes de Oca
