Hasta hace unas décadas, circulaba la creencia general de que las mujeres no tuvieron una participación significativa en la literatura antes del siglo XX, indica el escritor yucateco Jorge Pech Casanova, titular de Comunicación Social en la Defensoría de los Derechos Humanos de Oaxaca de Juárez.

“Los estudios culturales feministas desmienten esa noción y nos entregan no solo una considerable lista de autoras de todo tipo a partir del siglo XVI sino, sobre todo, nos posibilitan la consulta de valiosas obras que esas autoras legaron a la humanidad”, indica Pech Casanova en el texto de presentación de la antología “Autoras de la edad moderna”, que la Defensoría presentó en la pasada edición de la Feria de la Lectura Yucatán (Filey), en el marco de las actividades organizadas por la Universidad Benito Juárez de Oaxaca.

“No pocos de esos libros largamente olvidados o subestimados son excelentes ejemplos de literatura narrativa, poética o dramática, además de claros alegatos por la defensa de los derechos de las mujeres”.

“Desde los textos de la poeta Louise Labé y la ensayista pionera Marie de Gournay, hasta las reflexiones narrativas de Marie-Madeleine de Lafayette y Mary Wollstonecraft Shelley, e incluyendo a numerosas escritoras de los siglos XVI a XVIII, como la autora de la primera Declaración de los Derechos de la Mujer, Olympe de Gouges, quien pagó con la vida su manifestación autoral”, agrega el yucateco.

El libro, publicado por la citada universidad, reúne textos de mujeres de países como México, España y Francia, ensayistas, poetas, novelistas o científicas, del siglo XVI al XIX, entre ellas la autora de “Frankestein”, Mary W. Shelley, y Juana Ramírez de Asbaje (Sor Juana Inés de la Cruz).

También hay textos de Louise Labé, Marie de Gournay, Ana María Caro de Mallén, María de Zayas y Sotomayor, Mary Sidney, Emilia Bassano Lanyer, Hester Pulter, Aphra Behn, Delariviere Manley, Margaret Cavendish, Mary Astell, Margarita Hickey Pellizoni y Marie-Madeleine de Lafayette.

“Son autoras que han permanecido ignoradas en su mayoría, que hablan de la condición de la mujer, de sus adversidades y desventajas, de la marginación que todas sufrían; algunas mujeres, por ejemplo, fueron usadas como espías, no les pagaban y las abandonaban, unas tenían vidas escandalosas, otras eran escritoras profesionales, como Sor Juana, que hacía textos por encargo que le pagaba la Catedral de Oaxaca”.

Recuento propio

Otra escritora profesional, Virginia Woolf, indica Pech Casanova, en su libro “Una habitación propia” planteó un recuento histórico de mujeres escritoras en lengua inglesa. Incluyó a poetas y prosistas del Renacimiento, como Lady Winchilsea y Aphra Behn, si bien dedicó mayor espacio a escritoras del siglo XIX como Jane Austen, las hermanas Emily y Charlotte Brontë, Christina Rossetti y George Eliot.

Al evidenciar el escaso número de mujeres que habían pasado a la historia de la literatura desde el siglo XVI hasta el XX, la autora de “Las olas” señalaba dos causas principales: las mujeres en esas épocas no solo carecían de recursos propios para mantener su oficio literario, sino que ni siquiera contaban con una habitación propia para escribir con tranquilidad, en el aislamiento imprescindible para el oficio de escritora.

Los textos críticos son de Verónica Espinosa López, Rocío Flores, Zinthia Fuentes, Yoduvi García López, Mario Hernández Martínez, Tamara León, Francis Martínez Gómez, Isabel Martínez Tello, César Mayoral Figueroa, Clarisa Pérez Camargo y Tatiana Woolrich.

La compilación y edición estuvo a cargo de Jorge Pech Casanova.

El libro surge del curso “Redescubriendo autoras de los siglos XVI a XVIII. Literatura escrita por mujeres en la Edad Moderna, del Renacimiento a la Ilustración”, actividad formativa organizada por la Coordinación de Difusión de Arte y Derechos Humanos de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

“Peregrina”

Además de la presentación de la antología en la Filey, la Universidad de Oaxaca participó con la conferencia “Peregrina”, la exposición de la Séptima Bienal Nacional de Artes Gráficas “Shinzaburo Takeda”, y la presentación del catálogo de la muestra, que integran artistas oaxaqueñas y retratos de las artistas a cargo de estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas de Bellas Artes, entre otras actividades.

Acerca de la conferencia por los cien años de la canción “Peregrina”, Pech Casanova indica que la canción se crea en un ambiente de confianza y felicidad y se vuelve un símbolo trágico.

“Carrillo Puerto era un gobernante en su apogeo, nadie imaginaría a fines de año la rebelión delahuertista. La canción es despreocupada pero Alma Reed notó los malos presagios cuando la conoció, sintió ganas de llorar cuando la oyó”.

“La canción habla de un amor imposible, es un mensaje de despedida, pero no lo pensamos, porque es una canción romántica, no eran muy conscientes de nada los autores”, explica.

Acerca de Alma Reed, dice que nunca olvidó a Carrillo Puerto y recuerda que incluso sus restos mortales descansan en Mérida.

“Es una historia conmovedora y peculiar, era gente con visión social y política, con curiosidad intelectual, fue una relación breve e intensa y su amor se sigue testimoniando después de cien años”.— Patricia Garma Montes de Oca

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