MADRID (EFE).— Una nueva imagen, para contemplar Marte “como nunca antes se había visto” y con unos colores sin precedentes, marca los 20 años de la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA), que orbita el Planeta Rojo.
Una prueba de resistencia, pues los dos años previstos son ya dos décadas.
Para conmemorarlo, la ESA ofreció ayer además la primera retransmisión en directo desde Marte de la Historia. Llegó una imagen cada 50 segundos, capturadas por la cámara de monitorización visual en el orbitador, ubicado a 300 millones de kilómetros de la Tierra.
El suceso congregó a 33,000 internautas en el canal de Mars Express en YouTube.
La nueva fotografía publicada ayer es un mosaico de imágenes que revela el color y la composición del planeta “con un detalle espectacular”. Se obtuvo usando datos de la cámara HRSC.
“Además de su belleza, el mosaico proporciona información fascinante sobre la composición de Marte, revelando una variedad y un detalle de colores sin precedentes en su superficie”, destacó la ESA.
Marte es famoso por su color rojizo, causado por los altos niveles de hierro oxidado. La nueva imagen revela grandes partes del planeta que parecen más bien oscuras y de tonos azulados, debido a las arenas basálticas de origen volcánico, de color negro grisáceo, que forman extensas capas de arena.
El material erosionado por el agua tiende a ser más claro y los dos más comunes son la arcilla y los minerales sulfatados, que aparecen particularmente brillantes en tales compuestos de color.
Los minerales de sulfato son visibles, aunque cubiertos por una fina capa de arena oscura, pero “sus impresionantes variaciones de color pueden apreciarse si se observan más de cerca”, explica la ESA.
La cámara usada para el “streaming” marciano es solo uno de los instrumentos de Mars Express, misión que fue lanzada hace 20 años hacia el Planeta Rojo, donde debía prestar servicio un año marciano (687 días terrestres) para estudiar su geología, clima y atmósfera.
Su nombre no es producto de la casualidad, ya que fue construida y lanzada en un tiempo récord y a un costo muy inferior al de misiones similares anteriores, pero dos décadas más tarde “ha superado todas las expectativas”, dice la ESA, que prevé que siga en servicio al menos hasta finales de 2026.
Dos décadas se traducen en 1,100 millones de kilómetros alrededor de Marte en 24,000 órbitas, en las que ha tomado “impresionantes imágenes de la superficie marciana y de los cambiantes patrones climáticos, revelando desde imponentes volcanes hasta profundos valles y antiguos cauces fluviales”.
Los instrumentos han desempeñado un “papel decisivo” en la detección de hielo de agua por encima y oculto bajo la superficie del planeta, y hielo de agua expuesto en los casquetes polares. Hallazgos que tienen implicaciones de gran alcance.
El orbitador también se ha enfrentado a problemas en estos años, que han sido resueltos por los expertos, desde contratiempos con el cableado de los paneles solares hasta problemas de memoria masiva que causaron la pérdida de su capacidad de almacenamiento de memoria a largo plazo.
