La industria de mascotas de Tailandia se considera la segunda más grande de Asia, detrás de China, con unos 8.3 millones de perros y 3.7 millones de gatos en 2021.
La propiedad de mascotas creció aún más durante la pandemia del coronavirus, y ahora algunas empresas están tratando de sacar provecho, por ejemplo, con la inauguración del primer cine que acepta la entrada de mascotas, de lo que hablamos en portada.
El sitio web South Chna Morning Post retoma la historia de Mano, de 37 años, quien había llevado al cine a su gata rescatada, Kati.
“La llevamos al trabajo a veces… hoy es como un experimento”, dijo. “Estamos viendo ‘La Sirenita’, disfruta ver peces en la pantalla”.
Los animales tuvieron que usar pañales y sentarse en bolsas mientras el sonido y la iluminación se ajustaban para su comodidad, explicó Narute Jiensnong, portavoz de Major Cineplex, propietario de “i-Tail Pet Cinema”.
La idea de esta modalidad se basó en los teatros para niños. Narute señaló que algunas mascotas adquiridas durante la pandemia sufren ansiedad por separación ahora que los dueños ya no trabajan desde casa o están encerrados.
“En los cines para niños, los niños están corriendo gritando o chillando… Creo que el cine de mascotas será lo mismo. Todos los que vengan tendrán una mascota y serán comprensivos (si los perros ladran)”, opinó.
No es el único negocio que abre sus puertas a los visitantes peludos. A principios de este mes, el gigante sueco de muebles Ikea anunció que los perros y gatos pequeños podían visitar sus tiendas de Tailandia, siempre que se sentaran en cochecitos.
Fuera del cine, hubo aullidos de decepción cuando se consideró que un Alaska de 62 kg llamado “Tungchae”, que llegó en un carrito para perros, era demasiado grande para entrar.
No apoyan la idea
A pesar de las salvaguardas de bienestar animal de los cines, no todos los dueños de mascotas estaban entusiasmados con la idea.
Una mujer entrevistada opinó que aunque su gato con frecuencia se duerme a su lado en el sofá viendo la televisión en casa, ella nunca llevaría a su mascota al cine y piensa que el concepto es “antinatural” y “tortura”.
“Estar encerrada en esta jaula, no sé si eso es agradable para el animal”, declaró. “Es tan ridículo que no se permiten perros en los parques (en la mayoría de Bangkok), pero pueden ir al cine o al café. ¿Qué sigue, llevas a tu perro o gato a un salón de masajes?
