MÉRIDA.- Una vida llena de bendiciones es la que ha tenido Rita Liberata Moguel Montañez, quien ayer cumplió 100 años y lo celebró rodeada del cariño de su familia, y feliz de todo lo que ha disfrutado durante todos estos años.
La centenaria dama nació el 20 de julio de 1923 en Izamal, un sitio del que tiene los mejores recuerdos. Ahí vivió su niñez y juventud, estudió en la escuela de la Madres de la Luz y disfrutaba de la paz y tranquilidad del pueblo, que en aquel entonces era más pequeño y no tenía tanto flujo de visitantes como ahora.
Vivía en un predio cercano a la plaza principal y tiene muy presente la imagen del Convento de San Antonio de Padua, que hoy día es tan visitado, y que asegura desde entonces “estaba precioso”.
Comparte un triste recuerdo de ese lugar: siendo aún muy joven, un día por falta de mantenimiento se cayeron una parte de los arcos que integran la estructura perimetral del lugar, y al venirse abajo aplastaron a muchas personas que perdieron la vida.
Fuera de ese recuerdo, los demás vienen a la memoria de Rita Liberata transformados en una sonrisa, al recordar aquellas épocas.
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Yucateca de 100 años, con familia longeva
Hija del señor Fabián Moguel Gamboa y Rosario Montañez Cruz, fue la segunda de cinco hermanos de los cuales dos aún viven: Irma que tiene 96 años, y Socorro, de 90. Los otros tres fallecieron a la edad de 101 años en el caso de Agripina, Fernando a los 94, y sólo Fabián falleció en sus años 70, relativamente joven a comparación de sus hermanos.
Su padre fue maestro de profesión, por lo que Rita fue inculcada a la docencia y fue maestra rural en Sacalá (poblado cercano a Izamal) durante unos cuatro años y unos cinco años estuvo dando clases en Tixkokob antes de dejar de manera definitiva el magisterio.
A los 18 años se casó con Doroteo González Cetina, con quien tuvo a su primogénito, Carlos González Moguel, pero las cosas no funcionaron, por lo que se divorció. Sin embargo, a los 23 años contrajo otra vez nupcias con Ricardo Ferráez, un ciudadano estadounidense, quien la llevó a pasear a su país durante tres meses, y que Rita recuerda como una de las mejores experiencias de su vida, ya que conoció muchos lugares y acudió a restaurantes elegantes.
Luego retornaron a Mérida a vivir y fue su segundo esposo, quien le pidió que dejara de trabajar. Así lo hizo y se dedicó a las labores del hogar y a la crianza de sus dos hijos, ya que del matrimonio nació su segunda hija, Clementina Ferráez Moguel.
Fue una excelente cocinera que consintió el paladar de su familia hasta hace poco, ya que su estado de salud era tan bueno, que hasta hace año y medio todavía cocinaba.
Fue vecina de la García Ginerés
Sus artes culinarias se reflejaban en guisos como el mondongo a la andaluza, los tamales colados, pibes, los rabos alcaparrados y el frijol seco, que aseguran sus familiares eran una delicia.
Cuando llegó a vivir a Mérida habitó una casa junto con su padre y su hijo en la colonia García Ginerés, rumbo, en el que vivió también después con su segundo esposo y sus hijos.
Recuerda que en aquel tiempo la García Ginerés era como un pueblito. Vivían en el límite de la colonia, cerca de la hacienda Tanlum, y las calles no estaban pavimentadas en ese tiempo.
La vida transcurría tranquila por el sitio.
Cien años con una vida feliz y tranquila
En la década de los años 90 se fue a vivir seis años a Ciudad del Carmen con su hija Clementina, y en 2001 retornaron a Mérida y vivieron en el fraccionamiento Morelos, para luego mudarse hace unos 17 años al fraccionamiento San Antonio Kaua, donde hasta hoy habita con su familia.
Asegura que ha vivido feliz y tranquila. Es sumamente católica y ferviente veneradora de la Virgen. Recuerda que estuvo presente cuando el papa Juan Pablo II llegó a Izamal y coronó a la Virgen como patrona de Yucatán.
El estado de salud de la centenaria dama es bastante bueno, a pesar de que desde hace muchos años padece hipertensión se ha mantenido muy estable. Apenas hace dos semanas sufrió un episodio difícil al presentar un mini infarto cerebral, por suerte no hubo derrame, y aunque el día del incidente perdió el habla, al día siguiente ya estaba como si nada hubiera pasado.
Fuera de ello se encuentra bastante bien, con un poco de dificultad para caminar, pero muy consciente de todo lo que le rodea, y su memoria le permite recordar la mayor parte de los acontecimientos de su vida.
Celebración por mujer de 100 años en Mérida
Ayer en la celebración de su cumpleaños número 100 estaba feliz. A las 7:30 de la mañana acudió a una misa de acción de gracias en la iglesia de San Antonio de Padua que ofició el presbítero José Guadalupe Pech. Por la noche cortaría su pastel con la familia.
Rita Moguel Montañez tiene cuatro nietos, Carlos Eduardo y Mariola González Sánchez, y Leslie y Enny Zapot Ferráez. Tiene dos bisnietos, hijos de su nieta Mariola, que son Oswaldo José y Mariángel Gómez González.
La festejada vivió un día rodeada del amor de su familia.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
