En 2021, para celebrar los cien años de vida del maestro Emilio Vera Granados, la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) y la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) realizaron una serie de actividades, entre ellas un conversatorio y una exposición virtual de tiras cómicas que el maestro Vera dibujó en 1954 para la revista de aventuras de Joseíto Ek y por primera vez se presentaban al público.
La muestra se realizó en la galería principal del Teatro Peón Contreras y reunió obras del maestro Vera Granados y su colega Manuel Lizama Salazar. Llevó por título “Línea y color: 100 años aportando a la plástica de Yucatán. Emilio Vera y Manuel Lizama”.
Ayer, la titular de Sedeculta, Loreto Villanueva Trujillo, dijo que “el maestro Emilio Vera Granados, ícono de la plástica yucateca, deja con su ausencia física una profunda tristeza en quienes tuvimos la dicha de compartir con él”.
“Agradezco de corazón la oportunidad que nos dio de conocer y apreciar su pasión por el arte a través de ese talento único que prevalecerá por siempre”.
“Recuerdo con mucho cariño que una de las primeras exposiciones que inauguré como secretaria de la Cultura y las Artes fue ‘Línea y color: 100 años aportando a la plástica de Yucatán’, que reunió obras del maestro Vera Granados y de uno de sus más avanzados alumnos, el también maestro Manuel Lizama. Siempre presto a impulsar el talento de promesas artísticas, nos deja enseñanzas invaluables y un legado valioso”.
Por su parte, Luis Pérez Sabido, presidente emérito de la Sociedad Artística “Ricardo Palmerín”, dedicó en su cuenta de Facebook unos versos a la memoria del grabador:
“Campanas de gloria/ repican ufanas/ allá en las alturas/ a los pies de Dios,/ porque hoy reciben/ con notas galanas/ a un gran personaje/ que de aquí partió.
“El notable artista/ don Emilio Vera,/ ilustre maestro/ y enorme mentor/ de las artes gráficas,/ de imborrable estro/ como insigne artista/ y gran grabador.
“Su obra ha quedado,/ tras su larga vida,/ como claro ejemplo/ de su impar labor,/ con todas las luces/ del arte prendidas/ como pebeteros/ que arden en su honor./ Adiós, don Emilio,/ su enorme recuerdo/ queda entre nosotros/ como bendición,/ como el hombre sabio/ que se impuso al tiempo/ y vivió la gloria/ de la admiración”.— Emanuel Rincón Becerra
