Un despliegue de colorido que desborda la pantalla, una historia que explora la grandeza matemática de la civilización maya es “Balam”, corto animado producido y realizado con talento yucateco, que se exhibe en por lo menos una veintena de festivales del mundo.
La tarde de ayer, en el complejo de cines Siglo XXI, se llevó al cabo la premiere en suelo yucateco con la presencia del director del proyecto, Guillermo Casarín, y los coordinadores de la productora Magic Hammer, Carlos Castro González y Esteban Covo Reyes.
Estos dos últimos, apoyados por 26 talentos yucatecos, dieron vida en cinco meses a la producción, respaldada con el patrocinio de la Fundación Alfred P. Sloan y la University of Southern California, la institución académica de Casarín.
Se trata de un proyecto sin precedentes, respaldado por una organización que a través del cine promueve el desarrollo y la divulgación de la ciencia, y que encontró en el legado matemático y astronómico de la cultura maya el marco contextual de una historia que aborda la realidad de una generación que, en su desmedido apego a la tecnología, desdeña el tesoro de la sabiduría ancestral de su pueblo.
”Balam”, el corto
En el corto de 10 minutos, la niña Itzel, tras perder la señal de su celular, se aleja del lugar donde su padre se encuentra, absorto viendo la Luna a través de un sencillo telescopio. Itzel tiene un encuentro con el Balam (jaguar, en lengua maya), icónico felino de la región al que libera de su cautiverio para que, en lengua maya, vaya contándole el significado del movimiento de los astros y la trascendencia que su interpretación tuvo para el desarrollo de una de las civilizaciones más avanzadas del mundo antiguo.
Manuel Chan Chan Uicab, voz del personaje del jaguar, explicó que la producción es una forma de llamar la atención a una cultura que vive y está presente, incluso en su lengua, y es un llamado al respeto de sus herederos.
