MADRID (EFE).— Uno de los cuadros más famosos Pablo Picasso, el “Guernica”, ya puede ser otra vez fotografiado por sus admiradores en el Museo Reina Sofía de Madrid tras levantarse la prohibición que había para proteger a esta emblemática obra del pintor español.
Fuentes del museo explicaron ayer que su nuevo director, Manuel Segade, decidió que se pueda fotografiar con la única condición de no utilizar flash ni elementos de estabilización como trípode o palo selfie.
Con esta medida, que se aplica desde el 1 de septiembre, Segade quiere mejorar la experiencia del público para que vean el cuadro.
La prohibición afectaba a la sala entera en la que se encuentra, cuya finalidad era proteger al mural frágil que se colgó en las paredes del Reina Sofía en 1992, después de exhibirse en otra ubicación en Madrid cuando llegó en 1981 a España tras 42 años en el MoMA neoyorquino.
Esta era la única zona del museo que los visitantes no podían fotografiar, pero ahora se elimina la prohibición porque los medios tecnológicos han cambiado y ya no ponen en peligro a Guernica, aunque se seguirá controlando el aforo de la sala.
Esta es una forma de dar más facilidades al visitante y que pueda hacer como el músico británico Mick Jagger, que en 2022 visitó el museo y se retrató frente al cuadro, una imagen muy criticada en redes sociales por su excepcionalidad.
Picasso (1881-1973) pintó en 1937 el “Guernica”, que plasma el horror tras los bombardeos de la aviación alemana en la Guerra Civil española sobre la localidad vasca que da nombre al óleo, que el genio de la pintura decidió que quedara en custodia del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial y luego hasta la vuelta a la democracia en España.
