Los académicos y los investigadores del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis) de la UNAM consideraron que el suicidio es un problema de salud grave en Yucatán.
Las estadísticas de los últimos 10 años ubican al Estado en los primeros lugares de suicidios de México y por ello en la IV Jornada Regional de Prevención del Suicidio los investigadores expusieron con amplitud las causas de tantas muertes de este tipo y recomendaron una atención continua para disminuir las cifras a mediano y largo plazos.
Los factores que propician el suicidio son múltiples y están presentes en el hogar, centros laborales, escuelas y cualquier otro espacio donde la persona se vea vulnerable para atentar contra sí.
La doctora Laura Hernández Ruiz, quien es catedrática del Cephcis, realizó una investigación sobre este flagelo desde la perspectiva antropológica y reconoció que es complejo y grave, pero subrayó que las organizaciones civiles, las instituciones educativas y los gobiernos tienen que atender este problema de salud pública “desde su trinchera y darle seguimiento en forma permanente sin parar”.
“Ahora está muy presente el tema del suicidio porque estamos cerca del Día Mundial para la Prevención del Suicidio (mañana domingo)”, señaló en el marco de la inauguración de estas jornadas, en la sede Rendón Peniche del Cephcis.
“Sí es alarmante, sí hay muchos casos, hay que trabajar fuerte, considerando que el año pasado tuvimos el primer lugar nacional en tasa de suicidios. Hay que trabajar muy seriamente en este tema sin parar para que poco a poco se vean los resultados”.
La doctora Hernández Ruiz estudió casos del fenómeno entre 2010 y 2020 y en todos los años se reportaron cifras muy altas. Incluso, Yucatán ocupó el primer lugar nacional en 2010 con una tasa de muertes de 10.5%, en 2020 fue tercero con 10.2% y en 2015 ocupó el quinto con 8.7%. De hecho, el crecimiento poblacional de Yucatán fue de 18% y estuvo casi a la par con la de suicidios, que fue de 17%. Los intentos de suicidio superan los 4,000 casos. Estas cifras son el motivo para que todas las organizaciones e instituciones empiecen a trabajar para disminuir este problema de salud en el Estado.
“Son muchísimos los factores que están propiciando los suicidios. En mi ponencia expuse algunos estudios desde la visión sociológica y encontramos exactamente lo que relató el doctor Arsenio Rosado (Franco, director del Centro Integral de Salud Mental, Cisame, Yucatán) en su conferencia ‘Comportamiento suicida y muerte por suicidio’: hogares donde ya no está el papá, hay alcoholismo, hay drogadicción, alguno de los miembros ya se suicidó, hay violencia, hay precariedad económica, los jóvenes ganan 230 pesos, de los cuales aportan 200 para el sostenimiento del hogar y el resto le sirve para comprar refrescos y galletas que comparten con sus hermanitos”.
Reveló que las autoridades educativas y de salud deben enfocar la atención en las escuelas públicas porque hay mucho bullying entre los adolescentes y niños, que continuamente se hostigan por cuestiones sexuales o apariencia física.
Aunque los directores y docentes argumenten que no hay bullying en sus escuelas, la realidad los desmiente. Por ejemplo, habló del estudio en una escuela cuyo director afirmó que no había acoso escolar; sin embargo, tras pláticas y entrevistas con los alumnos se encontró que más del 10% de los estudiantes había presentado comportamiento suicida y dos niñas habían atentado contra su vida, incluso una de ellas llevaba tres intentos.
¿Las escuelas son foco rojo?, se le preguntó.
“No necesariamente, hay que poner mayor atención”, dijo. “Hay muchos factores que influyen, como el alcoholismo, la drogadicción, el acoso en el ciberespacio. Lo que conviene es juntar diferentes instituciones gubernamentales, como salud pública y educación, para que cada quien trabaje desde su trinchera y hagan lo que deben hacer para apuntalar esas áreas de oportunidades que encontramos”.
La jornada de prevención se inició y finalizó hoy mismo. Además de la conferencia del doctor Arsenio Rosado, se efectuaron siete mesas de trabajo con diferentes especialistas como psicólogos, psiquiatras, reporteros, artistas, asociaciones civiles, todos con la idea de trabajar y sacar a la gente de esa tristeza que los conduce a ideas suicidas. Las mesas se denominaron “El suicidio y la educación”, “El suicidio y la psicología”, “El suicidio y la medicina”, “El suicidio y las ciencias sociales”, “El suicidio y los medios de comunicación”, “El suicidio y el arte” y “Asociación y el suicidio”.
Atención
En su intervención, el doctor Arsenio Rosado hizo una amplia reseña del suicidio, sus factores, riesgos y signos de alarma, y expuso datos de estudios que sustentan que el 60% de los encuestados expresó ideas suicidas en algún momento de su vida. Además, el 65% de los suicidios está relacionado con la violencia familiar.
El doctor Rosado Franco destacó que por primera vez se creó una estrategia estatal y programas de atención de fácil acceso en materia de salud mental.
“Hay que trabajar fuerte para lograr buenos resultados, lo veremos en un tiempo. Solo un dato: Dinamarca tardó 10 años en reducir su tasa de 38% por 100 mil habitantes a 8%”, recalcó.
“El suicidio es un problema cuya atención debe tener continuidad. En Yucatán empezó la atención profesional en septiembre pasado, ya vamos por un año, pero esto tiene que tener continuidad para que tengamos a largo plazo una disminución de la prevalencia del suicidio”.
Sin cifras de 2023
El experto se disculpó por no tener datos actualizados del número de muertes por suicidio en este año y, para no dar datos falsos, prefirió omitir la cifra.
¿Por qué Yucatán está en primer lugar siempre?, se le preguntó.
“Hay muchos factores. Yucatán registra bien sus casos, hay muchos estados que no registran todos y tienen una tasa de 1% que no es real ni creíble”, señaló. “Aquí hay una política de reportar todos los casos y realizar la autopsia correspondiente. Nunca había habido una estrategia ni programa para la atención del suicidio, eso explica en parte de por qué Yucatán siempre está en los primeros lugares.
“No se ha podido bajar la tasa, pero con una estrategia y programas, tanto a nivel estatal como federal, esperamos que con el tiempo veamos la eficacia de estos programas y disminuyan las muertes por suicidio”.
Capacitación
Remarcó que capacitan a médicos, psicólogos y trabajadores sociales para que sepan identificar un caso de riesgo y brinden la atención oportuna para evitar un suicidio. De hecho, la estrategia de atención está generando conciencia y la app MeMind y la ayuda en línea 800-108-8000 tienen un alto registro de servicio a personas que afrontan problemas.
Por ejemplo, del grupo 5 que tienen tamizados, el 85% de las personas en riesgo contesta la llamada o el chat y actúa conforme a las indicaciones; si es un caso grave, se le canaliza al centro de salud mental.
En el grupo de riesgo 4, el 85% de los tamizajes acude al tratamiento. Esta participación es alentadora porque si las 1,900 personas que están en riesgo reciben atención, eso baja la prevalencia.— Joaquín Chan Caamal
