PARÍS (EFE).— Los contrastes entre colores, formatos y tejidos dominaron la colección primavera-verano 2024 que ayer presentó Chanel en la última jornada de la Semana de la Moda de París.
La firma exhibió 72 propuestas, en las que la antítesis corto-largo, blanco-negro y liso-rayas/cuadros fue la protagonista.
Pantalones y faldas muy cortos se medían con otros que llegaban hasta los pies, o se combinaban con abrigos ligeros y largos.
Algunos de los vestidos muy largos, con escote en V estrecho, iban en el tradicional tweed de la casa, que también se vio en sacos y trajes de chaqueta tradicionales, con faldas lápiz hasta la rodilla y otras más modernas y cortas.
Este legado estaba actualizado con notas contemporáneas, como las faldas más cortas de un lado que de otro y tops de colores vivos y metalizados. Sobre todo, hubo muchos conjuntos en el que las rayas horizontales y los cuadros marcaban el protagonismo, fuera en todas o en solo una de las prendas.
Las rayas horizontales alcanzaron incluso a la parte baja de algunas medias.
Algunos conjuntos en blanco se animaban con notas metalizadas o detalles en negro, color que también fue el único o el dominante de varias propuestas.
No faltaron algunas prendas en mezclilla, igual que vestidos con mucho vuelo, además de conjuntos de pantalón y top, todo con vivos estampados de flores e inspiración naif y hippie.
El contraste llegó también al calzado. Al principio se presentaron chanclas playeras, a las que siguieron los clásicos zapatos destalonados de la firma, pero siempre en un solo color —sin la puntera en un tono diferente— y con un lazo negro.
El contraste lo marcaron algunas botas de media caña, negras y con flores del mismo color cosidas. Pero, sobre todo, los conjuntos de noche en los que unas botas altas de tacón ancho en azul cielo creaban una clara disonancia con la gasa negra y transparente de las prendas.
Penélope Cruz y Usher no se perdieron el desfile, que cerró al ritmo de “Porque te vas” de Jeanette.
