Una joven observa el eclipse anular de Sol utilizando un visor casero hecho con una caja
Una joven observa el eclipse anular de Sol utilizando un visor casero hecho con una caja

En el Estado, el fenómeno astronómico atrajo en diferentes grados la atención de la gente, para la cual se realizaron, además de observaciones, actividades de divulgación científica.

En Izamal se desarrolló el programa “Chi’ibal k’iin (Eclipse de Sol)”, que comenzó con una ceremonia maya bajo el árbol yaxché. Posteriormente los participantes se dirigieron a la pirámide Kinich Kakmó, donde observaron el fenómeno.

Hubo visitantes de otros municipios y estados del país y del extranjero.

En el Centro Estatal de Capacitación, Investigación y Difusión Humanista de Yucatán, también en Izamal, se realizó un programa especial que incluyó la exposición “La palabra visible” sobre escritura jeroglífica, talleres de dibujo y de lengua de señas mexicana, una mediación lectora y una narración de leyendas mayas.

También, la impartición de la conferencia “La importancia de la observación del cielo para los mayas” y la proyección de la película “Un juego de luz y sombra”.

En Sisal se superaron las expectativas de número de visitantes, que desde anteayer por la tarde ocuparon en un 90% las habitaciones de hotel. Otros rentaron casas para el fin de semana y unos más prefirieron acampar.

Varias personas acudieron a la playa a instalar telescopios y otras observaron el fenómeno con lentes especiales. En la Unidad Académica de la UNAM se desarrolló un programa especial de observación y hasta ahí acudieron visitantes a bordo de mototaxis.

En Peto, en la primaria “Benito Juárez García” se efectuó una feria astronómica, cuyo objetivo fue que los alumnos aprendieran a identificar fenómenos celestes, en especial los eclipses.

Como parte de la jornada se confeccionaron observatorios caseros o cajas oscuras, con las cuales vieron el fenómeno de ayer.

En Umán, emoción y curiosidad despertó el eclipse, que los habitantes siguieron con lentes especiales, caretas de soldador y algunos, a pesar de las advertencias, sin protección alguna.

Desde las 9:30, en las casas, la iglesia de San Francisco de Asís y parques se prepararon para ver el fenómeno.

En Valladolid, contrario a lo ocurrido en otros municipios, solamente unas cuantas personas alzaron la mirada al cielo.

Al comenzar el fenómeno, en la calle todo parecía continuar como de costumbre, solamente se oscurecieron parcialmente los interiores de casas y oficinas.

En un recorrido por la ciudad se vio que de repente alguien levantaba la mirada al cielo, sin ninguna de las medidas de protección que se habían recomendado, pero no hubo grupos de observadores como ocurrió en otros lugares.— Megamedia

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