María Santísima es de nuestra raza humana, es una de nosotros. Santa María de Guadalupe es mexicana, expresó ayer el obispo auxiliar Mario Medina Balam, en la misa de bajada de la imagen de la Virgen de Guadalupe, en su Santuario del barrio de San Cristóbal.
“Ella dio a luz a Jesucristo, el hijo de Dios. También por eso es Madre de Dios. También es madre nuestra, pues Cristo nuestro Señor nos la dio como madre al pie de la cruz”, dijo el prelado ante cientos de personas que colmaron el templo. En primera fila estuvieron los integrantes del Gremio de Jaraneros y Mestizos “La Bajada”.
Monseñor Mario Medina habló de la aparición de la Morenita hace 492 años y de cómo hemos honrado a la Madre del Cielo con toda clase de muestras de fe y de amor: novenas, rosarios, pero sobre todo las peregrinaciones.
“Somos peregrinos que caminamos hacia el cielo”.
El obispo invitó a ser auténticos, no hipócritas, y a no ser soberbios, siguiendo la palabra de Dios, evitar la adulación, los privilegios, los honores…
“Hay obispos y sacerdotes que dan mal ejemplo y que no viven lo que predican o que sólo buscan privilegios y honores, pero también hay laicos que participan en algún servicio o apostolado, en las parroquias, en las diócesis, donde toman actitudes de superioridad, se creen mejores que los demás”.
El prelado recordó que los obispos de México iniciaron en el 2022 el novenario intercontinental Guadalupano, de 9 años, previo a celebrar los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, en 2031, que al mismo tiempo nos va a preparar, para celebrar la redención, en el 2033.
“Ahora estamos en el segundo año de este novenario y esperamos que todos puedan conocer y profundizar el mensaje de Santa María de Guadalupe que le transmitió a Juan Diego”, expuso.
Luego de la misa se realizó la bajada de la venerada imagen y una procesión alrededor del parque que está frente al templo, para finalmente colocar la imagen en un nicho que se instaló a un costado del altar. También se le colocó su corona.
Voladores y el repiqueteo de las campanas anunciaron este momento.
El Gremio de Jaraneros y mestizos llevó a la Virgen una rosa y llave de oro como ha hecho en ocasiones especiales desde que se conmemoraron los 70 años de la coronación de la imagen de la Virgen de Guadalupe.
El programa continuó con una verbena en el atrio del templo y una vaquería sobre la calle 50.
Con el obispo Mario Medina celebraron los presbíteros Gilberto Pérez Ceh y Fernando Valdez Soberanis, párroco y vicario del santuario, respectivamente, y el diácono permanente Luis Domingo Flores Zamora.
El tradicional gremio de Mestizos y Jaraneros “La Bajada” este año cumplió 23 años de refrendar su amor a la Morenita del Tepeyac, con la participación en la bajada de la venerada imagen.
Minutos después de la 1 de la tarde salió la procesión del predio 388 F de calle 61 entre 40 y 42, Centro, con dirección a la calle 42 y de ahí doblaron a la 69, para enfilarse al santuario Guadalupano. Participaron delegaciones de diferentes poblados.
El gremio se abrió paso con una banda de guerra y llevó las coronas de las embajadoras y la ropa y llave de la Virgen de Guadalupe.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
Gremio “La bajada”
El contingente estuvo encabezado por Carlos Cervera Dzul y su madre Ana Bertha Dzul Ciau.
Embajadoras
En la procesión participaron 500 personas. Las embajadores infantil y juvenil son Kimberli Chi Cabrera, de Campeche, y Jhoani Peraza, Hunucmá, respectivamente.



