El seminarista Wílliam Efraín Díaz Kantún es el operador de “Chacho Montero”, quien robó corazones en la más reciente Súper Kermés
El seminarista Wílliam Efraín Díaz Kantún es el operador de “Chacho Montero”, quien robó corazones en la más reciente Súper Kermés

A pesar de su corta edad, ocho años, “Chacho Montero” es un chico muy despierto y muy simpático, tierno y amoroso, educado de buena manera en el seno de un hogar muy devoto y cristiano; para él su mayor anhelo es poder algún día convertirse en seminarista y consagrar su vida al ministerio sacerdotal, pero mientras le llega el momento gusta de rodearse de los jóvenes que ya realizan su formación en este lugar, conocer cómo viven, qué hacen y, así, poder hablar a todo el mundo de lo que ocurre al interior de esta casa de formación de larga historia y tradición.

“Chacho Montero” es un títere que, hasta hace 10 años, era mejor conocido como el “seminarista reportero”. Ahora se ha reinventado de la mano (literalmente hablando) de su operador, el seminarista Wílliam Efraín Díaz Kantún, para transformarse en un niño que tiene el propósito de conocer cómo se vive y qué se hace en el Seminario a fin de promover las vocaciones sacerdotales entre los jóvenes.

En entrevista con Diario de Yucatán, tanto “Chacho” como Wílliam nos dan la bienvenida en el Seminario para conversar sobre ambos y, en particular, quién es este simpático personaje que alcanzó marcada notoriedad en la reciente Súper Kermés, cuando convivió con muchos de los que asistieron a este tradicional evento.

Wílliam tiene 24 años de edad, es originario de Hunucmá, ingresó al Seminario en 2021 y actualmente cursa la segunda etapa del discipular. Nos explica que él nunca tuvo antes experiencia alguna en el manejo de títeres.

Del padre Laviada

Recuerda que “Chacho” llegó a la casa de formación de los sacerdotes en Itzimná hace 10 años de la mano del entonces rector, el presbítero Jorge Antonio Laviada Molina (que en paz descanse), el cual lo trajo consigo procedente de Estados Unidos, donde lo adquirió en los talleres de donde han surgido los personajes de la popular serie “The Muppets” creada por Jim Henson.

La idea de traerlo e incorporarlo a la vida del Seminario era que a través de él se creara un puente de comunicación entre los seminaristas y los formadores para dar a conocer a la comunidad qué era lo que sucedía al interior de la institución, como un modo de promover vocaciones e informar ya sea en eventos o a través de medios electrónicos.

Entonces el personaje se llamaba “Chacho Montero, el seminarista reportero”. Con el paso del tiempo, el personaje fue cayendo en el olvido y el desuso, hasta que el año pasado, en el marco del Vocafest 2022, un grupo de seminaristas se dio a la tarea de revivirlo como un recurso pedagógico destinado a promover las vocaciones para el Seminario.

Los alumnos encargados de las redes sociales del Seminario fueron quienes se dieron a la tarea de volver a posicionar a “Chacho”, ya no como el “seminarista reportero”, sino como un niño de ocho años, con una nueva voz, personalidad y mentalidad, y es ahí donde Wílliam, con más entusiasmo y creatividad que experiencia y oficio de titiritero, se convirtió en la persona y la voz detrás del encantador personaje.

“Fue necesario aprender a manipularlo, sincronizar el movimiento de la boca, los giros del cuello y uno de sus brazos para moverlo acorde con lo que dice con una voz infantil impostada que he estado practicando”, señala.

“No hay guiones, lo que ‘Chacho’ dice es producto de la improvisación y la creatividad, de hecho muchas de las cosas que él suele preguntarse son las mismas que yo me haría con respecto al Seminario y a las vocaciones”, subraya.

“Chacho” es un personaje que gusta a los niños pero disfruta todo el público, se ha adaptado muy bien y así como durante la entrevista luce una elegante guayabera, tiene un guardarropa que incluye playeras, camisas e incluso anteojos y gorras. “En sus inicios el personaje tenía sotana, ahora su vestuario es más flexible, pero más allá de esto lo importante es que ‘Chacho’ es un niño curioso que admira a ‘los padrecitos’, como cariñosamente llama a los seminaristas”.

Durante la edición 2023 de la Súper Kermés —el 29 de octubre—, “Chacho” fue la sensación: recorrió los espacios y convivió con las familias y demás asistentes despertando simpatía entre los presentes, que se tomaron selfis con él y las compartieron en redes sociales, en las que continuamente tiene presencia para hablar de la vida del Seminario.

Al platicar con “Chacho”, dice que disfruta “conocer la vida del Seminario y hablar con las personas sobre lo que se hace en la casa de formación; cuando tenga la edad quiero ser admitido aquí”.

“Cada día se vuelve más difícil encontrar buenas vocaciones para el Seminario, es por eso que aunque soy un niño que habla a los niños sobre las vocaciones sacerdotales, también le hablo a los jóvenes y a las familias a través de las redes sociales para que descubran por qué son tan necesarias”.

En cuestiones de comida, a “Chacho” le gusta el mole más que nada, pero su identidad yucateca no le permite privarse de la cochinita pibil los domingos o del mondongo; como devoto cristiano cada domingo acompaña a su abuelito a misa; es muy responsable, pues, a pesar de que el día lo tiene muy ocupado, no deja pasar el momento para hacer su tarea porque hay que sacar buenas calificaciones en la escuela.

Conozca más de “Chacho” y su mensaje vocacional en las redes sociales del Seminario de Yucatán en Facebook e Instagram.— Emanuel Rincón Becerra

De un vistazo

El guardarropa de “Chacho”

“Chacho Montero” es un personaje que gusta a niños y adultos, y así como luce una elegante guayabera durante la entrevista, también tiene playeras, camisas, lentes y gorras para cada ocasión. En sus inicios el personaje tenía sotana, ahora su vestuario es más flexible, pero más allá de esto lo importante es que “Chacho” es un niño curioso que admira a “los padrecitos”, como cariñosamente llama a los seminaristas.

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