Yucatán tiene gran futuro en la elaboración de bebidas espirituosas, puesto que retomó la tradición productora de licores y destilados y cuenta ya con su primera plantación de vides.
Así lo manifiesta Carlos Borboa, director del México Selection by Concurso Mundial de Bruselas, evento que está celebrando en Mérida su sección México.
El certamen, en el que se catan vinos, destilados y demás bebidas espirituosas, comenzó ayer y tendrá duración de tres días. Permite identificar los mejores productos elaborados en territorio mexicano, por manos también mexicanas.
Experiencia en el paladar: una cata de vinos
En estos días harán catas a ciegas 35 jueces de 12 países, entre ellos Alemania, Canadá, Estados Unidos, Bélgica, España, Colombia, Brasil, Portugal y México. Cada uno de ellos es especialista en vinos y bebidas; los hay escritores, periodistas, chefs, restauranteros, sommeliers, críticos y gastrónomos, al igual que tomadores de decisiones a nivel internacional.
Su tarea consiste en identificar qué productos tienen la mejor expresión y aroma. Al momento de beberlo, no saben de qué vino, licor o destilado se trata, ni de dónde es, solo se les da a conocer la tipología y el año.
La actividad da a los participantes la oportunidad de descubrir la región, de ahí que estén previstas visitas a zonas arqueológicas, degustaciones de gastronomía tradicional, cenas maridaje y recorridos por fábricas de cerveza artesanales.
Licores de Yucatán
A la par de probar la cocina yucateca, conocen y maridan bebidas como licor de henequén, de naranja agria y de chile habanero; hidromiel y rones que se terminan de afinar en el Estado, para al final de la experiencia volverse embajadores de la gastronomía y cultura yucateca y mexicana en el mundo.
Este año se tiene un número récord de productos en competencia: 819 de 20 entidades de la República.
Es la primera vez que se elige a un estado no productor de vino para ser sede del evento, lo que, de acuerdo con Borboa, se debe a que Yucatán tiene una larga tradición productora de otros licores, por ejemplo, del henequén se obtiene un destilado que se está tratando de recuperar y al que llaman sisal; hay agaves tequileros y licores como el de chile habanero, además de cervezas artesanales y ginebras terminadas en Yucatán con ingredientes locales.
“Modelo sobresaliente”
Otro motivo para seleccionar al Estado es su cultura gastronómica, porque “la mejor manera de comunicar los destilados mexicanos es través de la cocina tradicional y Yucatán es un modelo sobresaliente, lleno de matices aromáticos y sabores”.
La presencia de Yucatán en el concurso no es solo como sede, sino que varios productos de la entidad participan en la competencia, como es el caso de ginebras, hidromieles, licores y destilados que son enriquecidos con miel, anís, corteza de naranja y coco, entre otros, lo que lleva a Carlos Borboa a llamarlo el despertar del Estado en producción.
Yucatán, próximo productor de vinos
Afirma que Yucatán ya tiene un primer sembrado de vides, como resultado del interés de personas entusiastas que están volteando a ver a la entidad para que produzca vino, de ahí que pronostique para Yucatán un gran futuro en los ámbitos espirituoso y económico.
“¿Por qué no?”, pregunta Borboa, quien dice que, con variedades que soporten el calor y la humedad, como las híbridas, “posiblemente tenga un futuro, sostenido, claro y firme en la producción de vinos”.
El experto señala que Mérida es el mejor ejemplo de cómo el consumo de vino ha crecido entre los mexicanos, para lo cual es importante la industria gastronómica. Explica que en una cena que tuvieron en un restaurante de la ciudad pudo observar que todos los clientes tenían una copa de vino, algo muy positivo, ya que esto beneficia al campo mexicano. “Una gastronomía reconocida y rica, como la yucateca, es el mejor vehículo para potenciar la industria vitivinícola”, subraya.
Discrepa de la idea de que el consumo de vino es elitista y aclara que hay quienes lo piensan porque creen que es costoso y solo se consume para dar prestigio o estatus, pero la realidad es que se puede encontrar un buen vino a $120 en tiendas de conveniencia y vinos mexicanos a $200 en supermercados.
Asegura que hay que romper con el miedo y pensar que es una bebida que viene del campo, es saludable, por lo que debe ser parte de la mesa diaria junto con la cocina tradicional.
Cerveza vs vino
Borboa reconoce que el consumo de cerveza es un componente cultural importante de la entidad, razón por la cual “la industria cervecera debe continuar”. Sin embargo, sugiere a los habitantes de la entidad a animarse a beber vino.


