La península de Yucatán está muy cerca del paraíso, al menos así lo percibe, imagina y crea el pintor José Luis Loría, quien se inspira en la naturaleza para dibujar plantas, árboles, flores, animales, muestra de la riqueza y belleza excepcional de la flora y fauna del Estado.
El artista plástico continúa con este gran proyecto al que ha denominado “El paraíso de José Luis Loría”, y del que ya lleva realizados un total de 45 fragmentos o pedazos de paraíso, y que son tan sólo el anteproyecto de la monumental obra que busca concretar.
Al hablar del paraíso terrenal, expresa “Colón, en sus diarios, el jueves 21 de febrero de 1493, describe las Américas como el lugar adecuado del Paraíso Terrenal, que los sagrados teólogos de la Biblia y los sabios de renombre del mundo medieval y del Renacimiento creían que se encontraban en el Lejano Oriente”.
“Así es como nosotros, las personas que vivimos en las Américas, vemos nuestro mundo y así es como abordé este proyecto, a fin de capturar la belleza tanto del mundo real como de la imaginación humana”.
Resalta que para él la península de Yucatán está muy cerca del paraíso, como se describe en Génesis 2:9 “Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”.
Por ello el edén de Yucatán es lo que está plasmando en sus obras.
Destaca que en el proceso de creación hay un camino entre los ojos y el corazón que no pasa por el intelecto, y ese camino es el que lo ha conectado con la naturaleza.
Con su ya larga trayectoria, aspira con este proyecto a la excelencia creativa para poder llevarlo a nivel mundial.
Al mismo tiempo que se mantiene inmerso en las imágenes del paraíso es imposible para el pintor no sentirse horrorizado y disgustado ante “tanto circo y vulgaridad política, una época de mentiras en lo que se refiere a la naturaleza y su conservación, que cada día está más destruida, contaminada y arrasada”.
Menciona, por ejemplo, la devastación de la costa bajo la excusa del desarrollo turístico.
Pese a todo lo que se vive, asegura que él busca el lado de la luz del paraíso, y su visión del futuro se dirige hacia la obra monumental con la que quiere asombrar al mundo, para lo cual se está nutriendo de una enorme fuerza creativa e imaginativa.
Externa que está viviendo, casi como en un trance profético, el fin de la humanidad, por la mala e impetuosa relación que los seres humanos han tenido con el planeta.
Señala que la frase dicha por Charles Bukowski es muy elocuente en este caso: “El problema con el mundo es que las personas inteligentes están llenas de dudas, mientras que las estúpidas están llenas de confianza”.
El pintor ha catalogado como un proyecto de vida, el paraíso que está creando, ya que siente que todo el trabajo realizado anteriormente lo ha llevado hasta este punto.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Una extensa obra
A lo largo de tres años ha pintado 45 pedazos de paraíso, los más recientes, los últimos nueve dibujados, son los que presentó al Diario, un mural de vida y color, en el que se aprecia la belleza y diversidad de la flora y fauna de la región.
