La docente María José Alpuche indica que la preparatoria implica mayores riesgos por acoso y estrés ante la falta de inclusión
La docente María José Alpuche indica que la preparatoria implica mayores riesgos por acoso y estrés ante la falta de inclusión

En el marco de la conferencia “Bachillerato: retos y oportunidades”, la maestra María José Alpuche señala que esta etapa representa un período crítico para jóvenes autistas debido a factores como el acoso escolar, entornos poco inclusivos y la falta de apoyos, lo que impacta su salud mental.

Durante el primer día de actividades del Segundo Simposio Regional sobre Autismo, en el Centro Cultural Olimpo, la ponente indica que el bachillerato suele ser una etapa crítica de transición entre la adolescencia y la adultez.

Durante este tiempo, dice, los factores sociales y educativos inciden en forma directa en la salud mental y la calidad de vida de los estudiantes, sobre todo aquellos que tienen condiciones en su desarrollo.

Ante ello, propone ajustes en el aula con el modelo de la Preparatoria Integrando, enfocado en la inclusión, el bienestar emocional y el desarrollo de habilidades para la vida.

Este proyecto educativo que coordina está dirigido a jóvenes neurodivergentes, en el cual se mezclan las modalidades como la preparatoria abierta, en línea con acompañamiento personalizado.

También se enfoca en el desarrollo de habilidades que les sean de utilidad en la vida diaria, les otorgue autonomía y el bienestar emocional.

Dentro del modelo abarca los planes de estudio flexibles, como es la atención de forma individual y con un enfoque interdisciplinario, el cual incluye habilidades socioemocionales, arte, música y actividades prácticas como cocina y huerto, pero siempre manteniendo el enfoque principal de la salud mental como eje central, promoviendo la reconstrucción de la autoestima, el reconocimiento de fortalezas y la resolución no punitiva de conflictos.

Además, recalca que entre los problemas que se presentan, la escuela suele convertirse en la principal fuente de estrés, dentro de este marco las causas que sobresalen son alta prevalencia de acoso escolar, entornos sensoriales poco adecuados, la falta de formación específica en inclusión por parte del profesorado y la disminución de apoyos institucionales al pasar de secundaria a preparatoria.

De acuerdo con sus estudios realizados, el 67% de los alumnos autistas ha sufrido algún tipo de acoso, lo que representa más del doble en comparación con estudiantes neurotípicos.

La docente indica que esto se asocia a un incremento en los problemas de salud mental como ansiedad, depresión, somatización del estrés, conductas autolesivas y pensamientos suicidas.

A estos obstáculos se le añade que la estructura del bachillerato genera una demanda mayor en las habilidades de organización y función ejecutiva, lo que representa un reto adicional para esta población.

A esto se suma la expectativa de autonomía total en jóvenes que aún requieren apoyos, así como la incertidumbre respecto a su futuro académico y laboral.

Con base en lo anterior, María José Alpuche dice que hay una necesidad de implementar ajustes en el interior de las aulas, como apoyos visuales, una clara estructura en las actividades, una revisión de estímulos sensoriales y una promoción de entornos mucho más predecibles.

Ella destacó que esas estrategias benefician a los estudiantes con alguna condición, así como a la comunidad estudiantil en general.