A aproximadamente hora y media de Mérida se encuentra el sitio arqueológico de Xbaatún, ubicado en el municipio de Tekal de Venegas, donde se han llevado al cabo labores de levantamiento topográfico y estudios de superficie del entorno de Izamal, cuyos resultados se presentaron antenoche, en el Palacio Cantón.
“Se trata de trabajos de campos que se materializan cada año por dos semanas, en los que participan arqueólogos españoles y mexicanos, centrados en levantamientos topográficos, recorridos, limpieza previa a documentación con drones de algunas estructuras, pozos de sondeo estratigráfico, registro de cavidades y entrevistas a antiguos pobladores de la hacienda Oxwatz, dentro de la que se encuentran los restos de la ciudad maya”, dijo el arqueólogo Géiser Martín Medina.
Otros arqueólogos presentes en la presentación fueron Cristian Hernández González, Carmen Varela Torrecilla y Juan García Targa, además de miembros del equipo de investigación, Xavier Sicart Chavarría, Cristina Jiménez Fuentes, Lucía Quiñones Cetina y Edwin Pool Chan.
“Es una serie de tipos de asentamientos concentrados con plataformas ambientales, que forma parte de un proyecto colaborativo con patrocinio privado que tiene tres vertientes: la arqueológica, reconstruir la historia e identificar cuevas y rejolladas; la ecológica, de identificación de especies botánicas y el entorno medioambiental; y la antropológica, de descifrar de símbolos y materiales del espacio”, explicó García Targa.
Gracias a las investigaciones tuvieron aproximaciones y conocimientos de los edificios y áreas habitacionales en la perimetría del lugar.
“Es un sitio que está dentro de un parque protegido, en una selva que no puede ser perturbada. Ahí se encontraron plantaciones cronológicas que datan del período clásico tardío, sobre todo del tipo de ollas en cerámica de almacenamiento”, indicó Géiser Medina.
“Entre la flora local vimos chakás, jabines, cedros y árboles endémicos, que se aprovecharon para medicina tradicional y el uso de la madera, lo que nos muestra una aproximación de cómo era el paisaje en aquella época”, agregó.
Añadieron que los materiales que se hallaron estarán resguardados en el INAH. Con respecto de las estructuras principales, encontraron alrededor de 30 en el núcleo central, y en unidades habitacionales cerca de 50, y en materiales cerámicos 300, entre ellos joyas, jarros, entre otros.
Posible zona turística
Tomando en cuenta que sus investigaciones aún no terminan, se comprometieron a continuarlas, puesto que este proyecto beneficia a la gente local, ya que pueden tener una nueva zona turística y apoyar a su economía con visitas guiadas u ofrecer otros servicios.
“Vamos a seguir ampliando con el dron a otras estructuras que no han sido modeladas en tercera dimensión. Esto ayudará a prevenir derrumbes y colapsos o posibles estrategias de excavación a futuro, como no siempre estamos ahí, vamos a llenar cálculos a futuro”, recalcaron.
El proyecto fue realizado con un fondo privado de $50,000. Se abarcaron 400 hectáreas en las que también se localizaron cinco aguadas y dos cenotes.
Los arqueólogos continuarán sus trabajos hasta el próximo viernes 15, mientras tanto invitaron a la sociedad a conocer otros patrimonios del estado, incluso sitios pequeños que tienen su historia y belleza, algunos de los cuales todavía no están abiertas al público, pero que se pueden visitar bajo ciertas reservas.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
De un vistazo
Conocimiento de edificios
Gracias a las investigaciones tuvieron aproximaciones y conocimientos de los edificios y áreas habitacionales en la perimetría del lugar.
Resultados y hallazgos
Entre lo que hallaron los investigadores en su labor son plantaciones cronológicas que datan del período clásico tardío, flora endémica. Los materiales que se encontraron permanecerán en el INAH.
