BARCELONA (EFE).— La supervivencia en los casos de cáncer de mama metastásico no ofrece diferencias significativas con la combinación de otros fármacos con el palbociclib, uno de los medicamentos oncológicos más efectivos, según un estudio presentado ayer en un simposio en Texas.
La investigación Parsifal Long no muestra cambios notables entre la combinación de inhibidores palbociclib-letrozole y palbociclib-fulvestrant, utilizados en casos de cáncer de mama metastásico, reveló el doctor Antonio Llombart Cussac, líder médico científico de Medsir, empresa española especializada en el diseño estratégico de la investigación clínica independiente.
Los resultados fueron presentados en el XLVI Simposio de Cáncer de Mama en San Antonio, en el cual Medsir participó presentando cinco trabajos científicos.
Llombart explicó que el estudio, realizado por cinco años sobre tratamientos de primera línea contra el cáncer de mama metastásico, no halló diferencias significativas en supervivencia libre de progresión y supervivencia global en la combinación de palbociclib con letrozole o fulvestrant, tras un seguimiento promedio de 59.7 meses.
“La eficacia del tratamiento es independiente del acompañante”, sostuvo el doctor.
Dado que no había diferencia entre los grupos analizados, fueron combinados en el ensayo y se determinó que “el comportamiento tanto en supervivencia libre de progresión como en supervivencia global se asemeja extraordinariamente a los datos de los otros dos fármacos, con una supervivencia global de 65.4 meses”.
“Lo que hemos hecho es un seguimiento a más largo plazo para capturar la experiencia global de la muestra estudiada para ver si se podía identificar algún tipo de predictor que pudiera orientar sobre decisiones clínicas en el futuro”, indicó.
Ni mejor ni peor
El resultado principal de este trabajo para una persona “que tiene un cáncer de mama avanzado y debe empezar un tratamiento con un inhibidor de ciclina (regulador del ciclo celular) es que la eficacia del inhibidor es independiente del inhibidor que tu médico decida darte, no hay uno mejor o peor”, advirtió el doctor.
“Lo que es crucial es el tiempo que se esté con este tratamiento, que va a marcar las expectativas a largo plazo”, explicó.
Si en los primeros doce meses el tumor demuestra no ser sensible al tratamiento, recalcó Llombart, “hay que empezar a pensar que estamos ante un tumor agresivo y tenemos que dar un salto cualitativo en la intensidad del tratamiento”.
“Por el contrario, si el tumor es sensible en las pacientes que han superado los doce meses, sus expectativas de supervivencia están por encima de los 6 o 7 años”, concluyó.
