Santa Claus repartió regalos en la Navidad de la colonia Nicté Ha
Santa Claus repartió regalos en la Navidad de la colonia Nicté Ha

Porque es tiempo de dar sin medida, porque la verdadera felicidad está en hacer felices a los demás, porque las manos que dan nunca se quedan vacías, quizá por ello la quinta edición de la Navidad de la colonia Nicté Ha de Kanasín, llevada al cabo el pasado sábado 16, superó con creces las expectativas fijadas por los organizadores, y así unas 500 personas se llevaron un regalo de Navidad a sus hogares, aseguró Genny Carrillo Gahona, organizadora de dicha dinámica.

En entrevista con Diario de Yucatán, calificó que excelente este ejercicio de amor y entrega a los demás y así, por primera vez, alrededor de 500 personas se llevaron algo de esta celebración a sus hogares, lo cual resulta significativo porque la expectativa era de 316.

Carrillo Gahona agradeció al Diario la publicación para invitar a aportar a la colecta, pues —aseguró— después de eso muchas personas la contactaron para donar juguetes, artículos diversos y despensas.

“Ha sido excelente esta Navidad de la colonia Nicté Ha, la quinta ocasión que la organizamos, y como cada año es un acontecimiento muy esperado por los vecinos del lugar; niños, jóvenes adultos y personas mayores salen al encuentro de un momento de felicidad”, dijo la organizadora, que agregó que “no es alegría ni felicidad lo que siento, es gozo en el alma”.

La Navidad de la colonia Nicté Ha surgió hace cinco años a iniciativa de la familia de Genny Carrillo Gahona; ésta adoptó dicha colonia para realizar una celebración navideña especial.

Más que un apostolado, la Navidad de la colonia Nicté Ha es una oportunidad que tienen sus organizadores de compartir y llevar alegría y esperanza a un sector de Kanasín, que se caracteriza por la estrechez con que vive la gran mayoría de los vecinos y la falta de infraestructura urbana suficiente para una vida digna.

Un censo reveló que en la colonia viven alrededor de 60 familias, unas 316 personas. No obstante, el reto de la Navidad en la colonia Nicté Ha es mucho más complejo y demandante; debido al éxito de la misma cada vez más personas de otras colonias y asentamientos cercanos tienen la esperanza de recibir ya sea un pequeño juguete, alguna despensa, un plato de comida o por lo menos ropa usada o cobertores para atenuar el frío de la temporada.

Es este excedente no previsto de personas lo que supone el mayor desafío: que todo aquél que llegue no se vaya con las manos vacías.

“Se realizó a partir de las 13 horas una fiesta con música navideña y desde antes numerosos vecinos ya censados esperaban la entrega de regalos, despensas y un plato de fiesta con bocadillos, tamales, espagueti, un pastelito de crema y un refresco”.

“Llegó Santa Claus y comenzó a repartir los regalos y las despensas según la lista preparada; cuando ésta se terminó empezó a darles a los que llegaron de improviso y aquí surge el milagro de la Navidad porque nadie se fue con las manos vacías, hubo algo para dar y, si bien es cierto que fue necesario dividir las despensas, el espíritu de la caridad y la solidaridad salió a flote, lo mismo en el niño que se llevó el más pequeño de los juguetes hasta el abuelito que volvió a casa con un cobertor o la madre de familia que alcanzó algunos productos de la despensa”.

“¿Vale la pena el esfuerzo? Lo vale, en definitiva; es una emoción indescriptible cuando le cambias la vida a alguien, aunque sea con algo que quizá no representa mucho para la mayoría, pero que lo es todo para quien no tiene nada. Ojalá en los años venideros más personas se sumen y repliquen esta obra en otras colonias donde hay tantas necesidades, carencias y estrechez; hacer el bien en favor del necesitado es vivir el verdadero espíritu de la Navidad”, finalizó.— Emanuel Rincón Becerra

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