Para los venezolanos la Navidad es motivo de fiesta nacional, más que cualquier conmemoración asociada a la patria, y una manera de hacerla presente son las tradicionales Misas de Aguinaldo, expresión tradicional equiparable en nuestro país a las Posadas, nueve en total previas a la Nochebuena.
Aun lejos de su país, 100 miembros de la comunidad venezolana radicados en Mérida celebraron anteayer por la noche su Misa de Aguinaldo en la parroquia de San José Sánchez del Río del Fraccionamiento Las Américas, al norte de Mérida, siendo ésta la quinta ocasión que la lleva al cabo en igual número de años, contando con la presencia del arzobispo de Yucatán, Monseñor Gustavo Rodríguez Vega.
Para la ocasión, los venezolanos decoraron el lugar con banderas de su país y el coro interpretó temas navideños y villancicos utilizando instrumentos musicales tradicionales de su país, como el Cuatro (una pequeña guitarra de cuatro cuerdas), maracas y percusiones.
El origen
La palabra “aguinaldo” significa regalo —que se pide o se da— en la época de Navidad. Celebradas entre el 16 y el 24 de diciembre, las Misas de Aguinaldo son un camino espiritual hacia Belén y los nueve días son el regalo de Dios para su pueblo.
La fundamentación bíblica es el llamado de Juan el Bautista a preparar el camino del Señor a través de la conversión y del cambio de vida para recibir al Señor.
En las iglesias de Venezuela, cantar aguinaldos y villancicos de Navidad durante el Adviento es un privilegio concedido por el Vaticano; a excepción de Filipinas y las Islas Canarias, en ningún otro lugar se realizan las tradicionales Misas de Aguinaldo.
La gracia fue otorgada por el Papa León XIII, quien aprueba la introducción de cantos de parranda en las misas que preceden a la fecha del nacimiento de Jesús convirtiéndose así en una característica propia de la Iglesia Venezolana.
Este tipo de celebración surgió en Venezuela. El origen de las Misas de Aguinaldo se remonta a los tiempos de la Colonia. La Iglesia Católica ha mantenido esta tradición.
La costumbre es llamar a misa a primeras horas de la mañana, aunque en algunas partes de Venezuela se realizan en la tarde, por la inseguridad. Es tradición que los feligreses lleven café, chocolate, torta o pan para compartir después de la misa, que reúne a familiares y amigos en las iglesias, las cuales se adornan con motivos navideños como el pesebre y se iluminan.
Las nueve misas de aguinaldo que preceden a la misa de Nochebuena recuerdan a las jornadas de María y José en Belén.
En esas Misas de Aguinaldo, por concesión de la Santa Sede, se pueden incluir las misas votivas de la Virgen, aunque el rito del día lo impida. La novena es simbólica a los meses de gestación de la Virgen para traer al mundo al Niño Jesús y son, igualmente, representativas de una “Iglesia en salida”, una peregrinación que trae como resultado el poder unirse, valorarse y enamorarse de Cristo Salvador de los pueblos.
La Misa de Aguinaldo no es un romper con el Adviento, más bien es el enriquecimiento a un tiempo fuerte que hace pensar “seriamente” en el encuentro y amor por Jesús. En cada Misa de Aguinaldo hay un tema y una secuencia que busca hacer que cada uno se encuentre en primer lugar consigo mismo. Entonces, hacer los nueve días de aguinaldo es un camino que lleva a descubrir a Cristo Jesús, como el único sendero donde la luz verdadera y clara nos iluminará como sol de mediodía.
Cinco años de tradición
Desde hace cinco años esta tradición se lleva al cabo por la tarde noche entre los miembros de la comunidad venezolana radicada en Mérida; el año 2022 fue particularmente difícil debido a que un torrencial aguacero estuvo a punto de estropearlo todo, sin embargo, la celebración no se suspendió y al final de la misa se realizó el tradicional convivio.
“Hacemos solo una Misa de Aguinaldo en Mérida, para reunir a la comunidad venezolana y vivir esta tradición tan nuestra que a pesar de la distancia no olvidamos y vivimos a plenitud” explicó anteayer la coordinadora de la misa, Danilex Sandrea.
En su homilía, monseñor Gustavo Rodríguez hizo votos para que esta Navidad las familias salgan al encuentro del niño Dios; oró por toda Venezuela, por los que han tenido que migrar, pero también por quienes dadas las circunstancias se han tenido que quedar.
“Quienes emigran lo hacen expuestos a toda clase de obstáculos y peligros, todo en un afán por alcanzar una mejor condición de vida para sí y los suyos; oremos por cada venezolano para que pronto puedan acceder a la tranquilidad, paz, armonía y progreso en este querido país de América”.— Emanuel Rincón Becerra
Misa de Aguinaldo Más
La comunidad venezolana en Mérida celebró anteanoche su Misa de Aguinaldo en la parroquia de Las Américas
Concelebración
En esta ocasión concelebraron junto con Monseñor Rodríguez Vega, los presbíteros Federico Santos Sánchez, párroco de Ticul; su vicario de origen venezolano, Pedro Oliveros Moreno; el vicario de la parroquia de San José Sánchez del Rio, Miguel Santos Fernández, y el diácono permanente Miguel Peraza Padilla.
Participaciones
La primera lectura, salmo y aleluya, estuvieron a cargo de los jóvenes Alex Colmenares Sandrea, Stephanie Luzardo y Samantha Colmenares Sandrea, respectivamente.
Fiesta nacional
El padre Pedro Oliveros, previo a la misa, explicó que la Navidad es Fiesta Nacional del pueblo venezolano y su celebración es una de las más espléndidas culturalmente hablando.
