BRUSELAS (EFE).— “Imbécile Jones!” es una expresión que Antoine Mathon repite a menudo y forma parte de sus frases diarias como recuerdo de las lecturas de las aventuras del famoso cómic franco-belga “Lucky Luke” (1947), ilustradas por Maurice de Bévère, “Morris” (1923-2001), a quien la capital belga dedica en estos días una exposición en el centenario de su nacimiento.
La muestra “Morris. 100 años, 100 obras”, titulada con el seudónimo del creador, levanta el velo a 100 láminas y dibujos firmados para dejar constancia de la evolución en el dibujo del ilustrador y la definición de su trazo.
“Cuando hablamos en casa, yo sigo utilizando las expresiones de las historietas de Morris, pero mi familia no lo entiende. ¡Ahora estoy aquí con mi hija enseñándole por fin de dónde vienen todos esos dichos!”, contó Antoine Mathon, uno de los primeros visitantes de la exposición, inaugurada en diciembre pasado en la galería Hubert & Breynee en colaboración con Lucky Comics.
“Imbécile Jones!” hace referencia a una de las historias del pistolero Lucky Luke, “Los Dalton en la tormenta de nieve”, que en una misión de búsqueda y captura trata de atrapar a la pandilla de los hermanos Dalton. Éstos fracasan en su intento de pasar inadvertidos después de cambiar sus apellidos como estrategia para huir del vaquero.
A Morris y sus viñetas también le debemos el término “noveno arte” para hablar del cómic que sigue a la danza y al cine, así como expresión “Más rápido que su sombra”.
Definida por la propia galería con “una calidad museística”, “Morris. 100 años, 100 obras” ofrece a los visitantes ideas clave sobre la tradición franco-belga de la historieta. Además, presenta una selección de 15 portadas originales que han permanecido en el círculo familiar del autor hasta la fecha.
“Como todos los belgas”, Antoine Mathon se definió como un fiel lector de cómics. Sin embargo, aclaró que los de Morris “guardan un lugar especial en su memoria”, por la forma que tienen de contar las historias del Viejo Oeste “con un toque especial de humor”.
“Todos los niños en Bélgica tienen la costumbre de leer cómics, lo cual a veces puede parecer una lectura infantil, pero no es así. En estas obras encuentras juegos de palabras o referencias a la situación política del momento, que disfrutas aún más cuando eres más adulto y las revisitas”, explicó.
De este modo, y para complacer a los fieles seguidores del autor, la exhibición dedica un espacio de lectura para las tiras cómicas de Morris, así como una videoproyección que es acompañada por una colección de fotografías del ilustrador en su mesa de trabajo que forman parte de sus archivos personales.
La exhibición, que es comisariada por Alain Huberty y Antoine Mathon, distribuye por las cuatro salas diáfanas de la galería las viñetas de Morris en blanco y negro, al igual que ilustraciones a color y bocetos con escenas de personajes recurrentes en las tramas, como Jolly Jumper, Billy el niño y Judge Roy Bean.
Maurice De Bévère pasó a la historia del dibujo por las historietas de “Lucky Luke”, pero firmó igualmente otras conocidas como “Rantaplan” (1987), en un principio personaje secundario de las historias del vaquero, que terminaron de consagrarlo como uno de los padres fundadores de la cultura franco-belga del cómic.
Sus comienzos se remontan a 1945, cuando elaboró sus primeras ilustraciones para la publicación “Le Moustique”, en que llegó a producir cerca de 250. En ese período comenzó a dibujar la famosa tira del vaquero solitario con gran sentido de la justicia que firmaría como “Morris”.
Los dibujos del vaquero, con más de 90 publicaciones y traducidos a más de 30 idiomas, no se quedaron solo en el papel, sino que también pasaron a la gran pantalla con el estreno de “Daisy Town” (1972) a la que siguieron “La balada de los Dalton” (1978) “Los Dalton sueltos” (1983).
Más allá de la animación, se produjeron largometrajes como “Lucky Luke” (1991) protagonizada por Terence Hill y “Los Dalton contra Lucky Luke” (2004).
Para la ocasión, la galería ha acompañado la exposición con la publicación de un catálogo y un libro con bocetos no publicados de “Lucky Luke” con la intención de que la audiencia pueda llevarse una parte de ésta.
La muestra permanecerá abierta en Bruselas hasta el próximo sábado 27.
