La primera lluvia de estrellas del año ya puede observarse en el cielo nocturno, pues aunque ayer fue el punto máximo de precipitación de meteoros todavía puede verse unos días más, casi con igual cantidad de precipitaciones: 120 meteoros por hora en el día pico.
Así lo manifiesta Eddie Salazar Gamboa, investigador y astrónomo, quien precisa que luego del 4 de enero hay una disminución en la caída de los meteoros de esta lluvia de estrellas, las Cuadrántidas, pero es reducido, ya que pasa de 120 meteoros por hora a 117. En los días subsecuentes irá disminuyendo la precipitación hasta finalmente desaparecer.
Comparte que la precipitación de los meteoros se da a una velocidad de 41 kilómetros por segundo, muy rápidamente. En esta precipitación es cuando los meteoros pasan de manera muy rápida de sólidos a gases, y se deja ver su incandescencia.
Lluvia de estrellas de las Cuadrántidas: cuándo son visibles
La lluvia de estrellas de las Cuadrántidas es una de las más copiosas del año, junto con la de las Perseidas en agosto y las Gemínidas en diciembre.
Las Cuadrántidas se ubican cerca de Arturo, la estrella alfa de la constelación de Bootes, la cual parece ser una gran figura humana que mira hacia la Osa Mayor.
Dicha constelación sale al noreste de la bóveda celeste, a las 12:34 de la madrugada, y se pone al Noroeste a las 16 horas. De manera que la lluvia de estrellas se puede observar después de las 12:34 de la madrugada y hasta aproximadamente las seis de la mañana, cuando el Sol sale y con su luminosidad opaca la visibilidad de los meteoros.
Generalmente las lluvias de meteoros son causadas por los restos de cometas que pasan cerca de la órbita de la Tierra, sin embargo en el caso de las Cuadrántidas su origen se cree que es de un planeta menor que se desintegró, que apenas se identificó el año pasado, y al que se nombró como EH1.
Algunos de los factores que impiden observar a plenitud la lluvia de estrellas pueden ser: la Luna, la nubosidad y la luminosidad de las ciudades. Pero en esta ocasión el satélite de la Tierra está en la constelación de Virgo, tiene 22 días de edad y está en cuarto menguante, por lo que el hecho de que no se tenga Luna llena es una ventaja para poder observar la lluvia de meteoros.
En cuanto al clima, la llegada de frentes fríos puede perjudicar la observación del cielo nocturno, y en lo que a la luminosidad de la ciudad se refiere la recomendación es hacer la observación fuera de la urbe.
La lluvia de estrellas de las Cuadrántidas decrecerá a partir de hoy.
