NUEVA YORK (EFE).— La estación de metro de la calle 149 del barrio neoyorquino del Bronx expone en sus paredes dos nuevos mosaicos diseñados por Glenn Goldberg, que ilustran el río del vecindario y reivindican el papel que desempeña el ser humano en la conservación de la naturaleza.
Goldberg, originario de esa zona de Nueva York, representa en el mural “Río Bronx” a tres pájaros (una garza, un ánade real y un gorrión común), retratados sobre un fondo de colores vivos, que fluye horizontalmente por la pared y que ilustra la corriente de agua y la flora que lo habita.
La fabricación de la estructura estuvo a cargo de los talleres artísticos de Nueva York Miotto Mosaic Art Studios y Trarvisanutto Mosaics, según un comunicado de MTA Arts & Design, que se dedica a encargar obras de arte contemporáneo para instalar en estaciones de metro y tren de la ciudad.
El agua del río Bronx, el único de agua dulce que corre por la Gran Manzana, estuvo gravemente contaminada hace años debido a su contenido de residuos industriales, aunque ya se recuperó gracias al trabajo de grupos ecologistas que restauraron la zona.
Con su obra, el pintor neyorquino quería recordar a las personas que ayudaron a limpiar el río, así como reivindicar la resiliencia de la naturaleza, que es capaz de salir adelante a pesar de la contaminación humana.
Los mosaicos, situados en el entresuelo de la estación, dan la bienvenida a los viajeros que esperan el metro.
“Cuando creaba este proyecto pensaba en los adultos, los jóvenes y los trabajadores que toman el metro a diario. Espero que esta instalación les traiga alegría y les inspire curiosidad acerca de los animales, la naturaleza y la historia, tanto del Bronx como de su río”, dijo Goldberg.
Ambas creaciones evocan de igual manera todas las “maravillas” naturales que todavía se pueden encontrar en el barrio, como el Jardín Botánico del Bronx, el Zoológico, la playa Orchard y Pelham Bay Park.
