Sobre estas líneas, los nuevos diáconos transitorios Javier Antonio Díaz Manzanero y Javier Arturo León Pino se dan un abrazo; a la izquierda, el rezo de las letanías a los santos
Sobre estas líneas, los nuevos diáconos transitorios Javier Antonio Díaz Manzanero y Javier Arturo León Pino se dan un abrazo; a la izquierda, el rezo de las letanías a los santos

  • Sobre estas líneas, los nuevos diáconos transitorios Javier Antonio Díaz Manzanero y Javier Arturo León Pino se dan un abrazo; a la izquierda, el rezo de las letanías a los santos
  • A la izquierda, el sacerdote Luis Rebolledo Alcocer, padrino de ordenación de Javier Arturo León Pino, lo ayuda al colocarse la estola y dalmática; debajo, integrantes del presbiterio y la comunidad en la misa, anoche

“Sé testigo de la misericordia de Dios, presenta a tus hermanos al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo como lo hizo Juan el Bautista, pero no como algo aprendido en las aulas del Seminario sino de tu propia experiencia”, pidió el obispo auxiliar monseñor Mario Medina Balam a Javier Arturo León Pino, quien fue ordenado diácono transitorio en la iglesia del Inmaculado Corazón de María del fraccionamiento Brisas.

“Para tu vida y para la perseverancia de tu ministerio, será fundamental el tiempo que pases en la intimidad con Cristo, en la oración, en la adoración, en la meditación de la palabra de Dios, en el rezo de la liturgia de las horas, de tal modo que la motivación de tu predicación sea siempre encontrar al Salvador”, continuó el obispo.

El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, presidió la celebración eucarística anoche ante cientos de personas y más de 60 sacerdotes que abarrotaron el atrio del templo.

Hasta antes del rito de ordenación, Javier Arturo, de 26 años de edad, se encontraba sentado en la primera fila de las bancas del templo con sus hermanos Alejandra Isabel y José Antonio León Pino y familiares.

Luego de la proclamación del Evangelio según San Juan, a cargo del nuevo diácono transitorio Javier Antonio Díaz Manzanero —cuya ordenación diaconal fue anteanoche en la iglesia parroquial San Juan Pablo II—, el seminarista fue llamado y presentado al Arzobispo. Al ponerse de pie, Javier Arturo recibió el abrazo y la bendición de sus hermanos.

El presbítero Ricardo Atoche Enseñat, rector del Seminario Conciliar de Yucatán, pidió que la Iglesia lo ordenase diácono y dio testimonio que ha sido considerado digno luego de consultar al pueblo cristiano y de quienes lo presentan.

El Arzobispo dijo que con “el auxilio de Dios y de Jesucristo, Nuestro Salvador elegimos a este hermano nuestro para el orden de los diáconos”.

Luego el joven subió al altar e hizo una reverencia.

Al concluir la homilía, continuó el rito de ordenación.

Ante monseñor Gustavo Rodríguez, el candidato prometió servir a la Iglesia, viviendo su ministerio con humildad y obediencia al Arzobispo y sus sucesores. El prelado tomó las manos del elegido mientras decía sus promesas.

Continuó la lectura de las letanías para solicitar la intercesión de los santos, momento durante el cual que el elegido estuvo postrado en el suelo, mientras que la feligresía estaba de rodillas.

La ordenación ocurrió cuando el Arzobispo impuso las manos sobre cabeza como gesto de consagración e hizo la plegaria. El joven permaneció postrado mientras el Arzobispo pidió al Espíritu Santo que lo guíe para desempeñar con fidelidad su ministerio.

Al concluir la plegaria de ordenación, el nuevo diácono fue revestido con estola y dalmática. Luego, el Arzobispo entregó al diácono el libro de Evangelio.

Como conclusión del rito, el nuevo diácono recibió el saludo de la paz del Arzobispo y otros celebrantes; después, la misa continuó como de costumbre.

La iglesia del Inmaculado Corazón de María pertenece a la parroquia María Madre de la Iglesia de la colonia Jesús Carranza, cuyo párroco es Gabriel Us Calvillo, quien estuvo en el altar también junto al sacerdote Luis Rebolledo Alcocer, padrino de ordenación del nuevo diácono.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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