Kelsea Ballerini (izquierda) y Kelly Clarkson crearon discos a partir de su situación sentimental
Kelsea Ballerini (izquierda) y Kelly Clarkson crearon discos a partir de su situación sentimental

LOS ÁNGELES (AP).— Cuando se anunciaron las postulaciones a los premios Grammy 2024, algo era evidente: las mujeres superaron a los hombres en las categorías principales.

Las artistas principales, superestrellas como SZA, Taylor Swift y Olivia Rodrigo, reflejan una increíble diversidad de habilidades con álbumes aclamados que exploran todos los aspectos de la experiencia humana. Y uno de ellos es el divorcio.

Lanzamientos de Kelly Clarkson, Miley Cyrus y Kelsea Ballerini hacen evolucionar el álbum de divorcio en toda su complejidad.

Si bien la industria de la música ha estado obsesionada con la juventud durante mucho tiempo, quizá haya algo en el hecho de que estas intérpretes son todas mujeres de 30 a 40 años y, en consecuencia, tienen una especie de seguridad en sí mismas y madurez emocional.

En una cultura en la que se busca lograr que la gente se sienta identificada, las historias sobre relaciones sentimentales contadas con el peso y la sabiduría de la edad se sienten frescas.

Si las estrellas pop son adolescentes, ¿dónde queda el resto de la gente? Quizá la profundidad de una balada sobre una ruptura se siente más cuando una separación se ventila en los titulares de los tabloides y hay mucho más que perder.

El pop maleable de Miley Cyrus en “Flowers”, una de las selecciones de The Associated Press de mejores canciones de 2023, es una charla motivacional convertida en éxito de empoderamiento: el sonido de una mujer que vuelve a encontrarse a ella misma después de una relación de una década que terminó en divorcio. Cyrus obtuvo cinco postlaciones al Grammy, incluyendo álbum del año, por “Endless Summer Vacation”.

Luego está “Chemistry”, de Kelly Clarkson, un lanzamiento de gran éxito que ella describe como un “álbum de relaciones”, candidato a mejor álbum vocal pop. En las categorías de country, un género que tiene una larga tradición de mujeres que cantan sobre el divorcio y la sumisión, “Rolling Up the Welcome Mat” de Ballerini aspira a mejor álbum.

Estos discos son muy diferentes entre sí, pero comparten un núcleo emocional similar: fueron escritos mientras las artistas lidiaban con sus matrimonios que se desmoronaban.

En 2020, Cyrus se separó del actor Liam Hemsworth y Clarkson puso fin a su vida en común con Brandon Blackstock. Dos años después, Ballerini y su esposo Morgan Evans se divorciaron.

Musicalmente, esos finales abrieron nuevas realidades. Clarkson probó con baladas valientes que ampliaron su rango vocal, Ballerini experimentó con la producción pop y Cyrus alzó su voz añejada como arma.

Sus álbumes surgieron de períodos dolorosos en los que cada intérprete se estaba redefiniendo a sí misma.

Ballerini es parte de un largo linaje de mujeres en el country que hacen música sobre el divorcio y el desamor, que abarca toda la gama de tonos que van desde la venganza hasta la celebración.

Marissa R. Moss, autora de “Her Country: How the Women of Country Music Became the Success They Were Never Supposed to Be (Su country: cómo las mujeres de la música country se convirtieron en el éxito que no se suponía que serían)”, señala que el innovador tema de Loretta Lynn de 1973 “Rated X” sentó el precedente para futuras intérpretes.

Lo que es interesante, ahora, son las formas modernas en las que el divorcio se articula en estos registros.

El álbum de Ballerini, particularmente la canción “Penthouse”, desafía los papeles domésticos estereotipados y “demuestra poder financiero”, dijo Moss.

“I bought the house with the fence, enough room for some kids (Compré la casa con la cerca, espacio suficiente para algunos niños)”, canta Ballerini. Más tarde, su casa se vuelve claustrofóbica, una alegoría de su matrimonio: “And I thought that would make it all better, and maybe forever wouldn’t feel like the walls closing in (Y pensé que eso haría todo mejor, y tal vez nunca se sentiría como si las paredes se cerraran)”.

Presenta la idea de que incluso cuando las mujeres alcanzan la autonomía financiera y cambian los papeles tradicionales del matrimonio aún no son necesariamente capaces de encontrar la libertad dentro de límites.

“Con un ‘álbum de divorcio’ no es la primera vez que he sentido que es diferente ser mujer en la música country, eso es seguro”, declaró Ballerini a The Associated Press, sobre las expectativas de género en su especialidad musical.

Los hombres también han escrito bastante sobre los matrimonios fallidos, pero en el momento actual las mujeres lideran la carga. Otras artistas que recientemente han escrito sobre el divorcio son Adele, Kacey Musgraves, Shakira y Carly Pearce, otra postulada al Grammy 2024.

Ballerini, por su parte, entiende por qué la gente se identifica profundamente con las canciones de su álbum que tratan sobre las separaciones.

“Es algo de lo que fue tabú hablar, especialmente desde la perspectiva de una mujer, durante mucho tiempo”, recordó. Se trata de “volver a darme voz a mí misma y validar mis propios sentimientos, mi propia vida y mi propio viaje, y esperar que otras mujeres también sientan eso y se sientan validadas”.

La gente a menudo espera que los álbumes de divorcio contengan exclusivamente canciones tristes. Si bien Ballerini, Clarkson y Cyrus exorcizan el dolor en sus discos, también expresan gratitud.

Estos discos son tristes y empoderadores, a menudo ambas cosas a la vez. “La sensación que tiene la gente es que la música triste expresa su propia tristeza, no la tristeza del artista, sientes que el artista está tratando de expresar tu tristeza”, declaró Joshua Knobe, profesor e investigador de Yale.

Knobe dirigió un equipo de académicos cuyo estudio de 2023 encontró que los oyentes se sienten atraídos por la música melancólica por las mismas razones por las que se sienten atraídos a conversaciones tristes: porque buscan conexión. O, como lo expresó Ballerini, los oyentes quieren sentirse validados.

“A la gente le gusta el éxito. Les gusta hablar con las personas que tienen éxito”, continuó Knobe.

“Pero eso no es lo que hace que la gente sienta una conexión profunda con otro ser humano”.

Si las emociones negativas se registran como más complejas que las positivas, tal vez eso genere más oportunidades para conectarse. Los discos de divorcio a menudo atraviesan todo un espectro de sentimientos, las canciones de Cyrus, Ballerini y Clarkson permiten al oyente experimentar la amplitud del amor y el dolor de las artistas.

Esto es, sin duda, digno de mención. Tal vez de algún Grammy.

Los Grammy 2024 se transmitirán en vivo el 4 de febrero por CBS y Paramount+ desde la Arena Crypto.com, en Los Ángeles.

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