PARÍS (EFE).— Chanel acaparó ayer el protagonismo en la segunda jornada de desfiles de Alta Costura en la pasarela de París, donde hizo de un simple componente, el botón, el eje esencial de su desfile para la próxima temporada primavera-verano.
Y es que el botón lo protagoniza todo. Desde la pasarela, de forma circular y con un decorado en el techo con forma de gigantesco botón, pasando por el cortometraje en blanco y negro titulado “The Button”, que se emitió antes del desfile. En él, todo comienza a partir de una famosa chaqueta de tweed de Chanel a la que le falta uno de sus 11 botones.
Una apertura del desfile, por tanto, que se anunciaba con chaquetas de este tipo, la prenda más emblemática de esta firma e icónica en el universo de la moda. Como así ha sido.
Virginie Viard, la directora creativa, eligió cinco —la cifra fetiche de Gabrielle Chanel, la fundadora de la venerada “maison”— para abrir su pasarela de Alta Costura para esta primavera-verano, que tuvo lugar en el Grand Palais efímero, cerca de la Torre Eiffel.
En él, la tónica dominante fue la combinación de materiales, sobre todo tweed, tul y organza. Más de un conjunto transmitía al mismo tiempo la influencia del “balletcore”, tendencia en boga esta temporada en algunas firmas de “prêt-à-porter”.
La actriz Margaret Qualley protagoniza el cortometraje “The Button”, escrito y dirigido por Dave Free y con música del rapero Kendrick Lamar.
El corto abrió el desfile. Un evento en el que incluso la invitación incluía un botón. Eso sí, uno dorado, con el logotipo de la firma en blanco, creado por los talleres Desrues en exclusiva para esta ocasión.
Colección femenina
Una colección compuesta por más de medio centenar de conjuntos; fluida, marcadamente femenina y joven, sobre todo por esa mezcla de materiales de rica factura, pero que no nacen de una misma “madeja”.
En el apartado de colores, además de la presencia del blanco, la gama de rosas tiene peso. Una paleta en la que no podía faltar el negro, tan Chanel, así como la combinación de tonos, como por ejemplo en propuestas bordadas de flores.
Estos motivos de la naturaleza, tan primaverales, se están dejando ver en las colecciones de más de una firma en esta semana de la Alta Costura.
En Chanel, empresa propiedad de una familia, los Wertheimer, el vestido se impone. Entallado en la parte superior y con faldas que la mayor parte de las veces toman vuelo; la levita también cobra fuerza, al tiempo que una prenda que muchos asociarían con una época de temperaturas más bajas, la capa, se hace presente.
Fueron varias las que se dejaron ver, en un desfile en el que otra de las características ha sido que las piernas de las modelos las cubrían opacas medias blancas. Todas, además, calzaban clásicos zapatos de fino tacón y hebilla, menos una modelo, que lucía botines.
También hubo lazos, algunos de ellos bordados, en otra tendencia que se suma a la del estilo “balletcore”.
A los botones de las prendas, creados por Desrues, les acompañaron los bordados de Lesage, o las plumas de Lemarié, entre otros maestros que trabajan para Chanel. Talleres artesanos que forman parte del grupo y que fueron adquiridos por la casa hace más de dos décadas.
Los desfiles de Alta Costura, en el que están participando treinta nombres franceses y extranjeros, finalizarán mañana.







