“Amar al pueblo de Dios, enseñar al pueblo a amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo es la tarea de un párroco”, dijo el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la misa de presentación del presbítero Mario Alberto Cervera Ancona como nuevo párroco de San José Sánchez del Río del fraccionamiento Las Américas.
El padre Patricio Sarlat Flores, quien estuvo al frente de San José Sánchez del Río al comienzo de este proyecto de parroquia, viajará en los próximos días a Roma porque han solicitado su apoyo en el Dicasterio de Desarrollo Humano e Integral, en particular en el ámbito de Ecología Integral, el cuidado de la casa común.
El Arzobispo agradeció al sacerdote su servicio y pidió que Dios lo bendijera en su nueva tarea; enseguida se escucharon calurosos aplausos de la feligresía.
Ésta será la segunda parroquia de la que estará al frente el padre Mario Alberto Cervera. “Le encomendamos que continúe con el proyecto de construir tres templos: dos materiales y uno espiritual, que es el templo de la comunidad, teniendo como base la pastoral, la evangelización y la organización de los grupos. Él irá construyendo junto con ustedes este templo espiritual y los templos materiales”.
La parroquia dedicada a San José Sánchez del Río, dijo el prelado, fue pensada para que pudiera convertirse en un santuario para los adolescentes de Yucatán. “Bendito sea Dios que ya empiezan a venir los adolescentes hasta este lugar”.
Como parte del rito de la presentación del nuevo párroco, al inicio el padre Cervera Ancona tocó la campana en señal de convocatoria a la comunidad. Al final de la misa el nuevo párroco dirigió un saludo a sus feligreses.
Asistieron numerosas personas, a pesar de la fría noche, y le dieron alegre bienvenida al sacerdote.
Monseñor Gustavo Rodríguez celebró con el arzobispo emérito, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, y tres decenas de sacerdotes.
El padre Mario Alberto Cervera Ancona, de 43 años de edad y 12 de haber recibido la ordenación sacerdotal, fue párroco de El Señor Jesús Divina Misericordia de Izamal durante siete años.
Al tomar la palabra, afirmó que uno de sus principales objetivos será la construcción del templo a largo plazo. “Quiero que este espacio sea una casa para los adolescentes del Estado, ofrecer espiritualidad y espacios lúdicos para compartir la vida y aprender”.
Su intención también es que en esta parroquia “los jóvenes se entusiasmen en la vida, ya que Yucatán es el número uno en suicidios de menores de edad”.
Otra de sus metas es “acompañar a a la comunidad, crear comunidad, ya que este lugar donde está es policultural, con vecinos de diferentes entidades del país”.
“También quiero que la gente aprenda a confrontar su vida con el Evangelio y adecuar sus criterios, su estilo de vivir según el proyecto de Dios; creo que es el reto más grande”, expresó.— CLAUDIA SIERRA MEDINA


