Seyé es un municipio que por años ha celebrado el Carnaval a destiempo. Allí, la fiesta de Momo ocurre una semana antes que el de Mérida, Progreso o Kanasín.
La festividad tampoco es como en esas ciudades donde se organizan desfiles de kilométricas comparsas y carros alegóricos. En Seyé la fiesta es más de festivales y bailes en los bajos del Palacio Municipal.
Pero también es de comparsas y estudiantinas que en los días de fiesta bailan en una, dos, tres… o nueve casas. En cada casa bailan entre cuatro a cinco canciones, una media hora más o menos.
“Siempre así ha sido. Se arma la parranda”, dice María Teresa de Jesús Herrera Góngora, quien con sus 82 años es la integrante de mayor edad de la comparsa, la cual por muchos años coordinó hasta que comenzó a presentar señales de Alzheimer.
El origen de la estudiantina de Seyé
Fue hace mas de 50 años, cuando la señora María Teresa organizó por primera vez la comparsa (ella prefiere llamarla “estudiantina” y solo está conformada de mujeres).
Su marido la animó luego de verla trabajar sin descanso cuidando a sus hijos, haciendo postres y atendiendo la tienda familiar.
“El carnaval era su día y mi papá, Manuel Rivas Gamboa (q.e.p.d.), la apoyaba económicamente porque había que pagar por adelantado la música”, dice Teresa Candelaria Rivas Herrera, hija de María Teresa, al recordar que desde un principio la estudiantina la integraron las mujeres de la familia.

Doña Teresa comenzó con sus hermanas Guadalupe, Nelly, Alicia y Beatriz. Hoy en día también forman parte hijas, nietas, bisnietas, tías, sobrinas, y una que otra amiga o vecina.
“Para mí es una cosa maravillosa, me encanta”, señala conmovida doña María Teresa.
La comparsa se empieza a organizar meses, antes, en septiembre. Se empieza a pensar en el tema, los trajes, los colores, se empieza a ver la música y comienzan a girar invitaciones para visitar las casas.
Las coreografías y los pasos, después de tantos años, ya no les preocupan demasiado. Al grado que solamente tienen uno o dos ensayos nada más para afinar detalles y presentar el mejor espectáculo en las casas.
“No llegamos de sorpresa, días antes preguntamos en las casas si quieren que vayamos a bailar. Y si dicen que sí, vamos, bailamos, cantamos y nos dan un pequeño refrigerio”.

En sus más de 50 años el grupo ha bailado casi de todo: desde jarana hasta charleston (el baile de este año). Han bailados salsa, merengue, cumbias y otros géneros musicales vestidas de marineras, porristas, chinas poblanas, mariachis, mestizas, vaqueras, rumberas, adelitas, tehuanas, negras, majas, princesas mayas…
“Nos han pasado tantas cosas”
El grupo solo sale los domingos de 11 de la mañana a 5:30 de la tarde. En un principio también recorrían casas el Martes de Carnaval, pero debido a que varias integrantes tenían otras ocupaciones se les dificultaba reunirse.
En todos esos años de llevar alegría a los hogares, les ha tocado lluvia, frio o calor. En una ocasión, cuando bailaron de negras y se pintaron la cara con tizne, llovió a medio camino que tuvieron que correr a resguardarse para que no se les deslice la pintura.Igual se les ha roto el tacón, se han quedado sin música o han tenido que ajustar sus trajes casi al momento.
“Nos han pasado tantas cosas”, señalan Teresa Candelaria y Silvia Magaly, otra de las hijas, y quien actualmente se encarga de organizar la estudiantina.
A pesar de todo, tanto las cosas buenas como las malas las han disfrutado, sobre todo doña María Teresa, quien dice que el carnaval y, particularmente su estudiantina “es la historia de mi vida con mis hijas”.
Este año, el Carnaval de Seyé será del 3 al 6 de febrero por lo que la estudiantina saldrá el próximo domingo 4.— IVÁN CANUL EK











