• Visitantes recorren la exposición de obra gráfica “Miró. Mística y vanguardia” en el Centro Cultural de Mérida Olimpo, donde permanecerá instalada hasta el 4 de mayo próximo
  • Tres de las creaciones de Joan Miró en exhibición en el Olimpo. En su mayoría, las 59 piezas que se presentan en las tres salas del centro cultural son litografías
  • En la muestra en el Centro Cultural Olimpo se buscó que el visitante, “sin tener un texto a un lado, pueda distinguir el tema y hacer un autoanálisis”
  • Aunque fue un artista abstracto, Joan Miró recurrió a símbolos figurativos, como el ojo, la Luna y las estrellas, que con frecuencia representaba como asteriscos. Sobre estas líneas, un visitante en su recorrido por las salas. A la derecha, otro de los trabajos de la colección
  • Una de las características de la obra de Miró es el uso de los colores primarios (arriba), lo que no impidió al artista catalán realizar trabajos monocromáticos (debajo)
  • Las obras de Miró (a la izquierda, tres de ellas) tienen “un lado espiritual; muchos simbolismos e imágenes reflejan sus creencias religiosas”, explica el curador Gabriel Marní

“Miró. Mística y vanguardia” refleja la personalidad, el sentir y la vida artística que Joan Miró desarrolló junto a creadores de su época. Su obra gráfica contiene elementos iconográficos que hablan de la espiritualidad del español, en quien la vanguardia se hizo presente al recibir la influencia de contemporáneos con los que lideró diversos movimientos.

Es así como misticismo y vanguardia definen en gran medida la obra de Miró y el motivo de que la exposición del artista en el Centro Cultural Olimpo haga alusión a esos dos conceptos.

Como hemos informado, la muestra se inauguró el 19 de enero en el marco del Mérida Fest y permanecerá instalada hasta el 4 de mayo.

Gabriel Marní, museógrafo del Olimpo, guió al Diario en un recorrido por la exposición, en el que habló del montaje y las características de las obras.

La muestra ocupa las tres salas de exhibición del Olimpo. En la primera se presentan piezas de diferentes períodos creativos.

De acuerdo con Marní, Miró acostumbraba producir obra gráfica de apoyo a su trabajo pictórico. Además de pintura, el español hizo escultura, diseño y escenografía de teatro y ópera, como otros creadores de su época. También realizó murales por encargo para instituciones como la Unesco.

“Es un artista divertido de ver, su obra está marcada por los símbolos que lo acompañaron toda su vida, como los asteriscos, que representan estrellas o constelaciones”, explica.

Recuerda que Miró formó parte del movimiento surrealista, del que fue uno de sus integrantes más jóvenes; estuvo siempre acompañado de veteranos y fue impulsado por ellos, pues le tuvieron un respeto especial. La cercanía con ellos se volvió parte de las influencias de Miró.

Añade que el catalán trabajó mucho la litografía, una de las técnicas gráficas más complejas pero que refleja fielmente el arte de un creador. En el caso de Miró, las litografías son ricas en colores y en ellas se nota su vocación pictórica.

En “Mística y vanguardia”, la mayoría de las 59 piezas es litografía.

Gabriel Marní revela que el curador Santiago Pérez Garci quiso reflejar en la sala 2 del Olimpo la parte mística de Joan Miró, quien era una persona muy religiosa.

“Había artistas ateos como Picasso, otros como Chagall eran muy espirituales. La obra tiene un lado espiritual; muchos simbolismos e imágenes reflejan sus creencias religiosas”, apunta.

Las litografías que se exhiben en esa sala evocan ideas religiosas. A pesar de que Miró era pintor abstracto, echaba mano de símbolos figurativos, como los ojos. “Si se preguntan qué es ese ojo vigilante que ven en sus obras, coincidiríamos en que es Dios”, afirma Marní.

Otros símbolos recurrentes son la Luna y las estrellas, que a veces plasmaba como asteriscos, brillos y cruces.

Su trabajo se caracteriza, asimismo, por esbozos de rostros para reflejar la condición humana y por el uso de colores primarios —azul, rojo, amarillo—, con los que buscaba ser original a pesar de usar los mismos tonos.

Algunas obras reflejan la influencia del expresionismo abstracto, con manchas intensas y expresivas.

En la sala 3 se exhibe una sola serie, “Cántico del Sol”, en que los conceptos recurrentes de su obra se representan por separado, como la Luna, las formas circulares, manchas y estrellas. “La museografía y curaduría procuran que haya pequeños diálogos con obras agrupadas en dos o tres, a veces por los tonos o la misma subtemática, para que el espectador pueda interactuar con esos diálogos de manera visual”, indica Marní.

El visitante puede, por ejemplo, “ver las lunas y compararlas entre sí, y tener un recorrido en el que, sin tener un texto a un lado, pueda distinguir el tema y hacer un autoanálisis”.

Gabriel Marní resalta que la exposición ha tenido una muy buena respuesta del público. Visitantes extranjeros no dudan en entrar al Olimpo y también hay público local que acude especialmente a ver la exhibición.

Es la primera vez que se presenta en Mérida una exposición individual de Joan Miró, de quien anteriormente se han exhibido trabajos en colectivas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Horarios

“Miró. Mística y vanguardia” se puede visitar de 10 a 20 horas de martes a sábado, y domingos de 10 a 18 horas. La entrada es gratuita.

Visitas guiadas

Se ofrecen visitas guiadas previa solicitud al teléfono 9999-42-00-00, extensión 80127, de lunes a viernes de 8 de la mañana a 3 de la tarde.

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