Hola a todos. Aprovechando que hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, hice un estudio sociológico de estas maravillosas luchadoras de la vida, abnegados seres que son las reinas de la casa y el pilar de las familias, que pueden hacer mil cosas a la vez y disfrutar de una buena copa de vino.
Me detuve a ver que hay muchas cosas por las cuales las mujeres son felices y, claro, si hay una botella de vino su vida es mucho mejor.
Antiguamente las mujeres tenían un papel fundamental en la elaboración de los vinos; eran las encargadas de estrujar las uvas con los pies, pero no podían hacerlo si estaban en su período, en etapa de ovulación o embarazadas, ya que su pH se podía transmitir a través de la piel y el vino podía quedar más alcalino o más acido.
La mujer es un ser especial a la hora de elegir un vino, no le interesa la marca o de qué país es originario, ni qué varietal de uva es. Tiene dos opciones con el vino: su elección es más que simple, es solo si le gustó o no, y punto. Y eso es parte de la esencia de una mujer.
Si vamos a un análisis más profundo, encontraremos que el 58% de la preferencia del vino a nivel mundial es liderado por mujeres, que aman beber buen vino, ya que, según ellas, afloja tensiones y levanta pasiones, a lo cual yo le agregaría que es un antioxidante y tiene colágeno para lucir una piel más joven, más tersa.
Haré unas recomendaciones para festejar todo este mes de la mujer. Vamos a empezar con unos blancos suaves de la variedad sauvignon blanc, los indicados para pescado y ceviche; seguimos con unos espumosos suaves, de tipo italiano, como Asti o frizzante moscato dulce con cierto toque de duraznos y guayabas, para combinar con unas fresas o peras en una ensalada.
Podemos seguir con algún vino rosado, como el Rose D’Anjou, que por su baja acidez es ideal para esa pasta cremosa o una pechuga de pollo a la plancha o al mojo de ajo.
Ahora bien, si el gusto de las damas es un poco más potente, aquí van recomendaciones en tintos:
Un merlot chileno podría ser el compañero ideal para algún corte magro o algo de cerdo con poca grasa; para esa comida condimentada y con algo más de grasa, un malbec o un cabernet sauvignon realzará el platillo y será el comentario supremo en esa reunión; si la comida es de tipo especiada, un tinto como el syrah dará un toque más fino al platillo.
La industria cosmética con base en la vid está dando muy buenos resultados. El resveratrol es una hormona que se encuentra en la piel de la uva y gran aliado para darle más elasticidad a la piel.
Hasta la semana que viene.
