• El tirar agua durante el Sábado Santo es una tradición que ya casi no se realiza para cuidar el vital líquido
  • Sobre estas líneas, la quema de una figura de Judas; a la derecha, la compra de mariscos para evitar el consumo de carne roja en la Cuaresma

A la par de la conmemoración litúrgica de la Resurrección de Cristo, la celebración más importante para la Iglesia Católica, en Semana Santa afloran tradiciones populares.

Las correspondientes al Sábado Santo ya se pueden considerar en desuso, como arrojar agua a otras personas a fin de lavar los pecados o quemar figuras de Judas.

Se pudo averiguar que, como parte de las tradiciones populares de ese día santo, los padres solían golpear con bejuco a los niños por la creencia de que así espantaban al espíritu de Judas, quien vendió a Cristo por 30 monedas de plata.

Diferentes sitios en la web ofrecen explicaciones sobre la costumbre de mojarse el Sábado Santo con el vital líquido, lo cual recuerda el bautizo colectivo cuando, en el pasado, la Iglesia Católica era considerada amenaza para el Imperio Romano.

También salen —o más bien, salían— las personas a la calle a echarse agua con el objetivo de purificar el alma de los pecados.

Décadas atrás, las personas acostumbraban arrojarse el líquido con cubetas o rellenaba globos para aventarlos a sus familiares, amigos y vecinos.

Sin embargo, hoy día esa práctica ya está en desuso, en parte por la escasez de agua que se afronta en el país; incluso la Iglesia Católica local ha hecho énfasis en el cuidado del líquido.

No a la carne roja

Otra de las tradiciones de estos días santos es evitar el consumo de carne roja, que es sustituida por pescado.

La alta demanda por la temporada incrementa el precio de ese alimento; por ejemplo, el kilo de mero ahora está “por los cielos” y llega a costar entre 300 y 400 pesos en los supermercados.

La mojarra tilapia es la que más se consume porque su precio es más bajo, ya que en oferta no alcanza ni los 100 pesos en varios comercios de esta ciudad.

En respeto a esta obligación establecida por la Iglesia, los devotos católicos suelen optar por platillos diferentes de los habituales en Miércoles de Ceniza, viernes de Cuaresma y la Semana Santa, entre los que destacan brazo de reina, papadzules, huevo sancochado con tomate, calabaza frita, tortitas de papa, atún y ceviche.

Otras costumbres populares que se observaban en Sábado Santo eran golpear los árboles que no crecen, santificar semillas para el inicio del período agrícola y quemar figuras de Judas.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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