El príncipe Luis hace un gesto de cariño a su madre Catalina durante el desfile del Jubileo de Platino de la reina Isabel II, en junio de 2022
El príncipe Luis hace un gesto de cariño a su madre Catalina durante el desfile del Jubileo de Platino de la reina Isabel II, en junio de 2022

Una actitud positiva y el apoyo familiar son indispensables para hacer frente al cáncer, porque si dejas que la depresión se apodere de ti no logras nada, por el contrario no tienes ánimos de seguir el tratamiento o luchar para salir adelante.

Sin el apoyo de la familia es muy difícil transitar este camino, pero cuando los seres queridos están para ti y te respaldan encuentras la ruta más llana, y cuando te sientes caer te sostienen y el golpe no resulta tan fuerte.

Así comparte su sentir Suzzane, de 49 años, a quien hace unos años se le detectó cáncer de mama.

Cada año, consciente de la importancia del autocuidado, se realizaba una mastografía y en una de esas ocasiones se le detectó un bulto en el seno, que resultó ser un tumor cancerígeno. Le fue detectado a tiempo, pues el crecimiento fue rápido.

A la distancia, aún bajo supervisión médica frecuente, analiza la importancia de tener una buena actitud y el apoyo familiar, tal como lo mostró la princesa Catalina de Gales en el vídeo en el que el viernes pasado dio a conocer al mundo su diagnóstico de cáncer.

Suzzane considera que ser positiva ayuda a enfrentarse mejor al cáncer, no así el ser aprensiva y pensar que el mal es sinónimo de muerte.

“Si te dejas llevar por la depresión no te hace bien, es una mala consejera, te apachurra, te deja malhumorada, sin ganas de nada, y eso no es bueno”, advierte.

Le dio un ultimátum

Recuerda que, tras recibir el impacto de la noticia del cáncer, se sintió terriblemente, se quedó boquiabierta, pensando en qué pasaría en los días siguientes con su salud y su vida, como un barco a la deriva sin saber qué sucedería… El ginecólogo que la atiende y le diagnosticó el mal le dio una fuerte sacudida a sus emociones: “Tienes el fin de semana para llorar, para gritarle a Dios o la deidad en la que creas, para cuestionar por qué a ti; luego te limpias las lágrimas y el lunes te veo para comenzar el tratamiento y ver todo lo que corresponde para la cirugía”, le dijo.

Comparte que tuvo sus cinco minutos de depresión, de llanto, de pensar qué hizo mal, “pero no hice nada mal, solo me tocó”, recuerda.

Luego de eso, como le dijo el médico, se limpió las lágrimas y puso todo su empeño y mejor actitud para luchar contra el mal.

Destaca que en este proceso el apoyo de la familia es enormemente importante, “es el colchoncito para cuando te caigas, para no sentirte derrotada y no sea tan dura la caída”.

“En mi caso no sé si mi familia lloró en silencio, pues solo tuvieron palabras de aliento para mí”.— I.C.A.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán