Arriba, Jesús (interpretado por Aarón Armando González Espinosa) consuela a las mujeres de Jerusalén, como marca la octava estación del viacrucis, que fue representando por las principales calles de Pacabtún; a la derecha, la Verónica (María Elsy Jácome Magaña) limpia el rostro del Señor, en la sexta estación
Arriba, Jesús (interpretado por Aarón Armando González Espinosa) consuela a las mujeres de Jerusalén, como marca la octava estación del viacrucis, que fue representando por las principales calles de Pacabtún; a la derecha, la Verónica (María Elsy Jácome Magaña) limpia el rostro del Señor, en la sexta estación
  • Chicos y grandes siguieron de cerca la representación, ayer
  • Arriba, Jesús (interpretado por Aarón Armando González Espinosa) consuela a las mujeres de Jerusalén, como marca la octava estación del viacrucis, que fue representando por las principales calles de Pacabtún; a la derecha, la Verónica (María Elsy Jácome Magaña) limpia el rostro del Señor, en la sexta estación
  • Sobre estas líneas, una asistente al viacrucis con una imagen de Jesús crucificado; debajo, la representación de la quinta estación: Simón ayuda a Jesús a cargar la cruz
  • Debajo de estas líneas, la comunidad que llenó el atrio del templo parroquial; a la derecha, la primera estación: Jesús es condenado a muerte

El viacrucis viviente de la parroquia Cristo Rey y Santa María de Guadalupe de Pacabtún congregó a más de mil personas que acompañaron a Jesús hasta el calvario.

Aarón Armando González Espinosa, de 22 años de edad, fue quien personificó a Cristo en esta acostumbrada representación, que tiene más de 40 años de realizarse.

Las 14 estaciones del viacrucis se cubrieron sin ningún contratiempo. Dieron inicio con el pasaje bíblico en que Jesús es condenado a muerte, al que siguieron el encuentro del Salvador con su madre, las tres caídas en las que evidenció su cansancio, la crucifixión y la colocación en el sepulcro.

Las personas vivieron con piedad esta representación y se conmovieron con cada escena, en especial el encuentro de Jesús con su madre, las caídas y la crucifixión.

El viacrucis comenzó en la calle 21 del fraccionamiento Pacabtún, avanzó por la calle 50 —la avenida principal del rumbo—, dio vuelta por la calle 46 hasta llegar a la sede parroquial, donde cientos de personas ya esperaban la llegada del viacrucis resguardadas en el atrio techado.

Tercera caída

Antes de llegar al templo tuvo lugar la novena estación, que relata la tercera caída de Cristo, uno de los momentos más dramáticos de la escenificación, en el que se transmitió la fatiga y el dolor del Hijo de Dios después de caminar con la cruz y recibir azotes.

Aarón González permaneció tirado en el asfalto algunos minutos bajo la sombra de las ramas de un almendro.

La narración de las estaciones fue transmitida con bocinas y cada una se marcó con cuadros de madera.

Además de describir lo que ocurría, en cada estación también se rezaban por el altavoz el Padrenuestro y el Ave María, seguidos de las meditaciones sobre diversos temas, como la familia, los jóvenes, el servicio, el amor, la educación, el trabajo y la protección de la vida.

En cada estación las personas tocaban el suelo y hacían la forma de la cruz con los dedos.

Ya en el atrio, en la décimo primera estación, Jesús fue colocado en la cruz en medio de los dos ladrones y se escuchó la petición: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Estas palabras pusieron a meditar a las personas congregadas.

El clima fue caluroso, pero no en extremo como en días pasados.

Los asistentes acompañaron el viacrucis con sombrillas, gorras y sombreros y también llevaron consigo bebidas hidratantes.

Las actividades continuaron con las Siete Palabras en el templo católico que está situado en el oriente de la ciudad.

El padre Emir Pérez Cabrera, párroco de Cristo Rey, caminó el viacrucis en silencio y portando el ornamento sacerdotal blanco.

La seguridad y la atención de la vialidad estuvieron a cargo de policías municipales. Además de Aarón González, los papeles principales de la representación estuvieron a cargo de María Jiménez Segura (María), Jesús Rodríguez Mendoza (apóstol Juan), Valeria Hoil Torcuato (María Magdalena), María Elsy Jácome Magaña (Verónica), Pedro Kuh (Poncio Pilato) y Eduardo Flores y Alberto Pech (ladrones).

El viacrucis comenzó a las 12:10 p.m. y llegó al templo parroquial a la 1:40 p.m.

Aarón Armando González Espinosa es vecino de la comisaría de Cholul pero toda su vida sacramental la ha realizado en la parroquia Cristo Rey. Es estudiante de Enfermería y coordinador del grupo apostólico Ignis, que junto con otros apostolados de la parroquia organiza el viacrucis viviente.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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