La oración en una de las estaciones del Vía Matris, en San Cristóbal
La oración en una de las estaciones del Vía Matris, en San Cristóbal

Con profunda devoción y tomando como ejemplo la fe de la Madre Dios, feligreses de San Cristóbal realizaron ayer el Vía Matris, un recorrido a la inversa por las estaciones del viacrucis, en el que la Virgen va recordando los momentos vividos al lado de Jesús, desde su niñez hasta la crucifixión.

Desde hace poco más de 40 años se lleva al cabo el Vía Matris en el Santuario Guadalupano, como una forma de acompañar a María en el camino de regreso a casa después de sepultar a Nuestro Señor Jesucristo.

Así lo recuerda Beatriz Castillo Vázquez de Velázquez, integrante de la Unión Femenina Católica Mexicana, quien ayer presidió junto con Silvia Cabrera Flota, del grupo de ministros de la Eucaristía, este acto de acompañamiento mariano.

Castillo Vázquez recuerda que en el Vía Matris la Virgen va reflexionando lo vivido junto a su Hijo, como la presentación en el templo, cuando el anciano Simeón le dijo que había nacido el Salvador y que a ella una espada le atravesaría el alma. Asegura que María, a pesar de atestiguar el sufrimiento de Cristo, no perdió la fe, como tampoco lo hizo San José.

En el camino de regreso desde el sepulcro se toman como base las estaciones del viacrucis y se inicia con la 14 para terminar en la primera. En cada una se lee una oración y se reflexiona en los Siete Dolores de la Virgen.

La actividad se realizó con la participación de una veintena de personas, entre hombres y mujeres.

Entre los asistentes se designó a quienes leerían las oraciones que corresponden a cada una de las estaciones. “Déjanos seguir contigo, desde el sepulcro al cenáculo, el camino doloroso de tu soledad y llanto. Desahoga, Madre nuestra, tu corazón angustiado, rosa de siete puñales por nuestros siete pecados”, se escucha al inicio del Vía Matris.

Al finalizar el recorrido se hizo la oración de los Siete Dolores de la Virgen, tras la cual se rezó un Ave María. También se dio lectura a las Siete Gracias que María concede a las almas que le honran diariamente (considerando sus lágrimas y dolores) con siete Ave Marías.

En las capillas que son parte de la parroquia, como San Martín, San José y San Juan Diego, también se realizó el Vía Matris.— IRIS CEBALLOS A.

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