• Bajo estas líneas, el obispo auxiliar de Yucatán, monseñor Mario Medina Balam, durante la misa patronal que ofició ayer en la parroquia Cristo Resucitado, a su lado aparece monseñor Joaquín Vázquez Ávila, el párroco de Cristo Resucitado
  • Arriba, el obispo auxiliar de Yucatán, monseñor Mario Medina Balam, durante la bendición con agua. A la derecha, aspecto de la misa patronal de la parroquia Cristo Resucitado, en Montecristo

“Que Cristo Resucitado nos limpie de pecado y nos permita participar en el banquete de su eucaristía, limpios, abiertos para toda su gracia”, pidió ayer el obispo auxiliar monseñor Mario Medina Balam, en la misa patronal de la parroquia Cristo Resucitado del fraccionamiento Montecristo.

Ante varias decenas de personas, recordó que es la fiesta más solemne de los cristianos, porque es la celebración de la Resurrección de Cristo. “Y para la comunidad cristiana de esta parroquia, pues hay un motivo más porque Cristo es el titular de esta iglesia, entonces es doble fiesta”.

Una masa nueva

Las santas lecturas del día invitaron a celebrar la Pascua y el obispo explicó la frase de San Pablo en la que dice “no con la antigua levadura, que es de vicio y de maldad, sino con el pan sin levadura, de una masa nueva de sinceridad y de verdad”.

“Para entender esta expresión de San Pablo hay que recordar la liberación de los israelitas de la esclavitud, la orden de Dios para celebrar ese acontecimiento es que debían utilizar una masa nueva, no una masa con levadura; ese es el antecedente de esta expresión de San Pablo”.

“Celebremos la fiesta, el Cordero Pascual ha sido inmolado, celebremos la fiesta no con la antigua levadura sino con una masa nueva”, prosiguió en la homilía.

La frase de las sagradas escrituras da a entender “que nosotros somos como la masa, tenemos en la vida motivaciones que nos impulsan a hacer, a decir, a pensar cosas; estas motivaciones pueden ser buenas o malas, correctas o incorrectas, y San Pablo nos invita a despojarnos de la antigua levadura de vicio y maldad”.

Monseñor Medina animó a los presentes a pedirle a Dios la gracia para reconocer a “Cristo en cada eucaristía que se celebra, y así como los discípulos reconocieron al Señor al partir el pan, que también nosotros lo reconozcamos en cada eucaristía”.

“Si conocemos a Cristo por su palabra, si lo reconocemos en la eucaristía que recibimos y celebramos, entonces nos convertimos en testigos de Cristo Resucitado y estaremos dispuestos a dar testimonio de Él”.

“San Pedro nos dice en el libro de los Hechos de los Apóstoles: ‘Nosotros hemos bebido y comido con Cristo Resucitado’, ese es el testimonio de San Pedro; ahora la pregunta para nosotros es ¿cuál es nuestro testimonio?”, planteó el prelado.

El obispo Mario Medina celebró con monseñor Joaquín Vázquez Ávila, párroco de Cristo Resucitado.

Misioneros

En la misa recibieron a algunos grupos apostólicos de misioneros que concluyeron su labor evangelizadora en la Semana Santa en diversos poblados de Yucatán.

Al inicio de la misa, monseñor Joaquín Vázquez comentó que luego del mediodía recibieron al mayor grupo de misioneros, que continuaron arribando a lo largo de la jornada.

El sacerdote dio la bienvenida al prelado y agradeció su asistencia a esta misa patronal.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

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