• Roberto Rodríguez y Mayuko Nihei, bailarines de la CND
  • Mayuko Nihei y Roberto Rodríguez en el pas de deux de “Giselle”, la noche del lunes

Con motivo del Día Internacional de la Danza, en el Teatro Armando Manzanero se realizó anteanoche una función de gala en la que estudiantes y profesionales celebraron bailando y dando las gracias.

Como invitados especiales actuaron Roberto Rodríguez y Mayuko Nihei, de la Compañía Nacional de Danza (CND), quienes presentaron el pas de deux del segundo acto de “Giselle”.

La historia, recordó Roberto, es la de una joven con problemas del corazón que se enamora de un noble, que la corteja pero que está comprometido con otra joven de su misma posición social.

“Entre la guerra y la decepción, la chica muere de amor. Tenemos el momento en que ella es un fantasma, sale de la tumba y salva al príncipe de las willis bailando hasta que amanezca para que no muera. Ella lo salva por amor”, añadió.

Los bailarines, invitados del Festival Internacional de Danza Yucatán, admitieron al Diario que para ellos era un gusto encontrarse en Yucatán debido a que tiene una fuerte cultura dancística.

Los bailarines “tienen buen nivel y muchas ganas, cada vez que vengo veo que la gente ama la danza y eso me da mucho gusto”, manifestó Mayuko.

“Hay muchas academias, que es muestra del gusto por el ballet. Dado que hay tanta competencia, el nivel va subiendo, porque todos quieren estar en el mejor lugar. Es muy bueno que en la ciudad haya tantas academias y que muchos niños quieran ser bailarines”, consideró a su vez Roberto Rodríguez.

A quienes desean dedicarse a la danza de manera profesional, Mayuko Nihei les recomendó que “trabajen duro y aprovechen que en Mérida hay mucha música; vean ballet, conozcan diferentes culturas”.

“Sobre todo”, apuntó Rodríguez, “yo les diría que lleven esto como una carrera que significa mucho sacrificio, pero si lo amas y te gusta te puede dar una vida. Después se llevan los aplausos del público, que es por lo que vivimos. Les diría: enfóquense, al final el sacrificio tiene su recompensa”.

Valoraron la guía de los maestros que cada día en las aulas transmiten sus conocimientos a los alumnos y recordaron que en manos de los profesores está que cada niño cumpla su sueño.

“Tienen una gran responsabilidad, están jugando con los sueños tanto de niños como de padres, es una responsabilidad muy grande. Hay que ser muy profesional y buen pedagogo con los niños, hablar con la verdad, animarlos a que sean mejores bailarines desde chiquitos”, dijo Roberto.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA

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