Hoy es el día más esperado por todo el país. Y qué suerte que podamos celebrar y festejar a esa maravillosa persona que nos dio la vida y nos ha guiado en nuestros primeros pasos y en nuestra educación, con valores y con respeto. A nuestra madre que honramos y veneramos ya que todos los 10 de mayo es el día que más apapachadas se sienten, aunque en estricto sentido todos aprovechan cualquier momento del año para consentirlas. Pensando en esto, se me ocurre que a las mamás en su día deberíamos regalarles una buena botella de vino y no una licuadora o plancha.
A las dueñas del hogar, más allá de llenarlas de abrazos y ternuras; a las mujeres luchadoras, las que nos comparten todo, las que nos hicieron crecer, conocer el mundo y aquéllas que a lo largo de nuestra vida han sido un apoyo incondicional no se me hace positivo regalarles un electrodoméstico. A todas ellas vamos a darles unos consejos para que se mantengan con salud óptima bebiendo una copa de vino al día; no sufrirán por los altos niveles de colesterol ni por los triglicéridos.
El vino es un excelente antioxidante, previene enfermedades como alzhéimer y algunas coronarias.
Para aquellas mamás que no beben mucho alcohol, recomiendo comenzar con vinos rosados ligeros, ésos con poca graduación alcohólica (entre 8 y 10 grados) o unos vinos blancos suaves como la variedad sauvignon blanc. Son vinos con caracteres suaves, para beberlos a una temperatura entre 8 y 9 grados, sutiles en boca, con notas a flores blancas y frescas, y aromas a mucha frescura.
Para las señoras más conocedoras en estos temas del vino, sería bueno que les regalemos unos tintos suaves, algo de merlot, pinot noir o malbec, con aromas a frutos rojos y tiernos, ideal para lucirse con una carne al horno.
Y si alguna de estas beneméritas madres cocina, el vino ideal para ellas es un tinto de variedad syrah o shiraz, ya que las características de estos vinos son las muchas especias y muchos aromas bien marcados.
Si nuestra madre ya es una dama mayor y gusta del buen vino, una botella de tempranillo español o cabernet sauvignon de México sería lo más parecido a la felicidad para ellas.
Sé que es difícil escoger el vino a la hora de regalar, por eso siempre recomiendo pensar con el corazón antes de hacer el obsequio, piensen en todos los momentos vividos junto a ella, todo el sacrificio de estar en los momentos claves de su vida, los primeros pasos, las primeras vocales, las primeras frustraciones amorosas, ese ánimo que nos daban y esos abrazos interminables que teníamos cuando obteníamos un logro. Juntando todo ese ramillete de emociones, sé que van a escoger el vino con amor y honrando a esa persona que hizo que la vida tenga sentido y valga la pena vivirla. Y una última recomendación: aquellas personas que ya no tenemos a mamá, en lo personal es mi primer día de la madre sin ella, porque se les adelantó en el camino de la vida, vayan a comprar ese vino que a ella le encantaba y con la mejor de sus sonrisas, y elevando la copa al cielo, brinden por ella, que allá arriba y sentada cerca de un viñedo estará celebrando también… ¡Salud! Feliz día de las madres todos los días del año.
Sommelier.
